Capitanich negó reuniones con Caló por Ganancias

Política

Aunque abrió la puerta al diálogo, el jefe de Gabinete dijo que no hay encuentros agendados en los próximos días con la cúpula sindical.

Con la inflación y los aumentos paritarios de fondo, sumados a la llegada del medio aguinaldo con los salarios de junio, las entidades obreras están reclamando intervenciones oficiales sobre el Impuesto a las Ganancias. En su habitual conferencia, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, desmintió que hubiesen encuentros o pedidos de reuniones con la CGT y la CTA oficialistas -como habían publicado diversos matutinos nacionales-, pero habló de mantener el diálogo con el metalúrgico Antonio Caló.

Las opciones que evalúan o exigen -según el poder de juego o la brusquedad del momento- las centrales sindicales van de las exenciones excepcionales del impuesto -sobre el medio aguinaldo, por ejemplo- a la modificación de las escalas. Alguno, más aventurero, se animó a pedir la eliminación de Ganancias para los salarios.

Lo cierto es que tanto el sindicalismo oficialista -de Caló a Hugo Yasky, referente de la CTA ligada al Gobierno- han llegado disparos simbólicos -discursivos- a los funcionarios. El plazo, aseguran, es de 10 días. Si no son recibidos por la mandataria o hayan sosiego a sus clamores, habrá medidas. Sería inusual, a esta altura, un reclamo efectivo del sindicalismo opositor.

La respuesta de Capitanich puede herir susceptibilidades -desmintió haber recibido notificación alguna sobre pedido de reunión por parte de Caló- pero abre una puerta al diálogo.

Durante el miércoles, la CGT oficial mantuvo un encuentro en el que, más allá de la discusión por Ganancias, solo hubo huecos para discutir el avance de la Izquierda -de sectores clasistas ligados al Frente de Izquierda y otros sectores independientes- en los sindicatos.

Este sector combativo exige la eliminación de Ganancias y promueve, a través de los diputados nacionales del FIT, la prohibición de los despidos. Llevan adelante el conflicto en las autopartistas -primero Gestamp, hoy Lear- y ganan terreno con reivindicaciones para los trabajadores.

El sindicalismo ha tomado nota y, amparados en su cercanía con el Gobierno, buscan medidas que les den aire. Que les permitan sostener su primacía sin encabezar un conflicto.

Ganancias es, también para el sindicalismo opositor de Hugo Moyano -que pidió la elevación del mínimo no imponible (hoy en 15 mil pesos) a 25 mil pesos-, una bandera que les permita afrontar la crisis sindical con mayor margen.

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