Quiebre en el sindicalismo de transportes
El dirigente de Dragado y Balizamiento y de la moyanista CATT lamentó la formación de la UGATT, que responde a la CGT oficialista de Antonio Caló. "Se debilitan nuestros reclamos", esgrimió.
Hugo Moyano y Juan Carlos Schmid
Con la conformación de la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT), la CGT Oficial asestó un duro golpe a la CGT Azopardo, liderada por el –ahora- opositor Hugo Moyano. Es que desde el martes, la nueva organización que lidera Omar Maturano (del sindicato ferroviario La Fraternidad) arrebató a la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) el control en la mayoría de los gremios de transporte aéreo, marítimo y terrestre.
Para Juan Carlos Schmid, titular del sindicato de Dragado y Balizamiento y de la CATT -que en 2004 recuperara la personería que le había arrebatado la última dictadura militar-, "está claro que se fueron sindicatos fuertes e importantes, pero levantan los mismos reclamos que nosotros".
En diálogo como minutouno.com, Schmid arguyó que la fractura no responde a su decisión: "Los que se fueron de la CATT son ellos, que no se presentaron al último congreso, pero nadie los echó". Además, consultado acerca del futuro de los reclamos por ganancias, paritarias y la situación del transporte en general, el dirigente aseguró que "la fractura es un debilitamiento para los reclamos, eso es un dato objetivo de la realidad".
En la nueva UGATT quedaron agrupados los ferroviarios -LaFraternidad, Unión Ferroviaria y APEDEFA-; los terrestres como UTA y Taxistas; los aéreos, como APLA, Aeronavegantes; UPSA, ATEPSA, UALA y APA y los marítimos SOMU; Capitanes de Ultramar; Capitanes y Baqueanos Fluviales. Por su parte, bajo el mando de Schmid quedaron en la CATT los Camioneros y FEMPINRA.
"Controlamos un importante sector portuario y de navegación interior, tenemos al gremio de Señaleros, en ferroviarios, y la federación de camioneros, que controla varios tramos del transporte y la logística", indicó Schmid, a la vez que lamentó que –con la aparición de la UGATT- ambas organizaciones "serán insuficientes para llevar a cabo los reclamos frente a un Gobierno que no le interesa escuchar".
De esta forma, la CGT de Antonio Caló pisa fuerte en una de las áreas que tradicionalmente monitoreó el moyanismo a gusto y deja a la agrupación dirigida por Schmid limitada en su influencia. Sin embargo, el dirigente de la CATT prefirió "no hacer comentarios" ni especular sobre una posible mano del Gobierno detrás de la nueva organización y dejó así puertas abiertas para una eventual y estratégica reunificación sindical.
Brian Majlin
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