Lijo, en condiciones de resolver si procesa o no a Boudou y los otros indagados

Política

El juez tiene un plazo de 10 días para hacerlo, pero puede extenderlo. Su idea original era firmar un fallo antes de la feria de invierno. Sin embargo, aún no lo tiene definido.

El juez federal Ariel Lijo estaría en condiciones de definir si procesa o no al vicepresidente Amado Boudou y al resto de los imputados que ya fueron indagados en la causa por las supuestas irregularidades en el salvataje de la ex Ciccone Calcográfica. Sin embargo hay dudas en el juzgado sobre la fecha en que se firmará la resolución y el juez aún no ha definido cuándo lo hará.

El magistrado ayer decidió suspender sin fecha la última indagatoria que había dispuesto. Es la del ex asesor de la jefatura de gabinete del Ministerio de Economía y actual representante del Banco Mundial Guido Forcieri, que debía declarar y argumentó que debido a sus gestiones le es imposible presentarse antes del 11 de agosto.

Ahora en el juzgado también quieren confirmar si Forcieri había decidido venir a la Argentina y se arrepintió, como informa hoy un matutino.

Fuentes judiciales explicaron que como la indagatoria quedó suspendida ya que el juez quiere chequear que los argumentos de la defensa de Forcieri sean ciertos, Lijo podría encaminarse ahora a resolver la situación de quienes ya han sido interrogados y han ejercido su derecho de defensa.

En el juzgado aguardan las respuestas del Banco Mundial y del Ministerio de Economía sobre las funciones de Forcieri, y hay quienes especulan que ello retrasaría una resolución general, ya que el juez quiere escuchar al funcionario.

Otra versión de fuentes de la investigación es que la prórroga que se daría a Forcieri no demoraría la definición de la situación de Boudou y el resto de los acusados.

La realidad es que el juez aún no tiene definido concretamente cuándo resolverá.

El plazo que tiene el juez a partir de la última indagatoria (que fue la de José María Nuñez Carmona el 24 de junio)  es de 10 días, aunque ese término no es obligatorio y los magistrados tienen la facultad de extenderlo. La idea original de Lijo era firmar un fallo antes de la feria de invierno, que comienza el 21 de julio.

La otra posibilidad es que el juez decida esperar a que el ministerio de Economía y el Banco Mundial respondan los oficios que envió ayer sobre las funciones del imputado Forcieri, y definir una nueva citación, lo que llevaría a resolver las situaciones no antes de agosto.

Además de Boudou, están acusados y ya fueron indagados su amigo y socio José María Nuñez Carmona, quien se negó a declarar; Alejandro Vandenbroele,  titular de The Old Fund que se quedó con la Ciccone, el ex jefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnik Brenner. También fueron indagados el ex dueño de la imprenta, Nicolás Ciccone y su yerno  Guillermo Reinwick, quienes de testigos pasaron a estar imputados de las supuestas maniobras.

Con respecto a Forcieri, Lijo, preguntó al Banco Mundial cuáles son las fechas en que el funcionario  puede presentarse a declarar, aclarando que la cita sólo le llevará, a lo sumo, 24 horas, y que cuando termine puede regresar a Washington.

En forma paralela el juez  mandó un oficio al Ministerio de Economía para que le informe si Forcieri participa en representación del Estado en las negociaciones por el pago a los tenedores de bonos que no han aceptado el canje de la deuda. Si eso es cierto, el ministro Axel Kicillof debe describir cuáles son las funciones de Forcieri.

Lijo planteó claramente la maniobra que investiga cuando efectuó la convocatoria a indagatorias y fue contundente: "Amado Boudou, junto a José María Núñez Carmona, habrían adquirido la empresa quebrada y monopólica Ciccone Calcográfica, mientras Boudou era ministro de Economía, a través de la sociedad The Old Fund y de Alejandro Vandenbroele, con el fin último de contratar con el Estado Nacional la impresión de billetes y documentación oficial" , sostuvo el magistrado al formular las imputaciones.

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