De Narváez, el espejo en que debe mirarse Massa

Política

El intendente de Tigre y candidato del Frente Renovador se convirtió en la figura destacada de las Legislativas. Como De Narváez en 2009 concentra el peronismo opositor en la provincia de Buenos Aires detrás de su figura.

El intendente de Tigre y primer candidato a diputado nacional por el Frente Renovador en la provincia de Buenos Aires, Sergio Massa, tiene por delante un doble desafío. El más inmediato y por el que trabajó desde su triunfo en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO): ampliar la ventaja que obtuvo sobre su inmediato competidor, Martín Insaurralde. A largo plazo: no repetir la experiencia de Francisco De Narváez cuya "estrella" tras imponerse en las Legislativas de 2009, desapareció casi por completo apenas cuatro años más tarde.

Massa hizo de la indefinición su principal capital político y construyó en pocas semanas alrededor de su figura un espacio, más que heterogéneo, con el que busca instalarse con fuerza como una alternativa al kirchnerismo con una pata dentro del peronismo.

La primera víctima fue el propio De Narváez, referente del peronismo opositor en la provincia de Buenos Aires, que enseguida se vio obligado a cambiar el eje de su campaña, pensada en plantear un escenario polarizado entre la presidente Cristina Fernández y él como representante del pueblo. Ante la emergencia de la figura de Massa y la amenaza de una disputa por la misma porción del electorado, De Narváez se afanó por vincular al líder del Frente Renovador con el gobierno nacional y plantearlo como una continuidad de la actual gestión nacional.

Sin demasiado éxito, entre las Legislativas de 2009 y las PASO de agosto pasado, De Narváez perdió más de 1,5 millón de votos y del 34,6% de los votos obtenidos en aquella oportunidad pasó a cosechar apenas algo más del 10% en el último acto eleccionario. De acuerdo con todos los analistas políticos este drenaje de votos del denarvaismo hacia Massa principalmente, podría profundizarse el próximo domingo.

A partir del próximo lunes Massa enfrentará el desafío de apuntalar sus aspiraciones presidenciales desde una de las 256 bancas que conforman la cámara de Diputados. Como De Narváez pasará a ubicar el lugar de referente del peronismo opositor y deberá demostrar que tiene algo más para ofrecer que la tan fulgurante como efímera luz de las estrellas fugaces.

Para eso deberá primero lograr cohesionar un espacio que ya ha mostrado no pocas diferencias. Con representantes del macrismo en su propia lista mantuvo una tragicómica discusión con ese espacio entre los reclamos de reconocimiento de un PRO sin expresión propia en la provincia de Buenos Aires, y el rechazo a cualquier acuerdo con esa fuerza de varios de los referentes del flamante Frente Renovador.

De acuerdo con todos los sondeos de opinión, Massa será el gran ganador el próximo domingo y ampliará la ventaja de 5,5 puntos que logró sobre Insaurralde en las PASO. Lejos del triunfalismo, deberá mirarse en el espejo de De Narváez para cimentar en los próximos dos años sus aspiraciones políticas.

Dejá tu comentario