El FpV ratificó su liderazgo nacional; Massa ganó cómodo en la Provincia y el PRO en la Ciudad
Las elecciones legislativas celebradas este domingo, que se desarrollaron con absoluta normalidad, ratificaron y profundizaron los resultados de las Primarias.
Así. tanto el oficialismo como las distintas expresiones de la oposición tendrán triunfos para mostrar a la hora de realizar balances. En ese sentido, mientras logró mantenerse como la primera fuerza a nivel nacional con alrededor del 32% de los votos, el Frente para la Victoria perdió en los cinco principales distritos electorales del país.
En el Congreso, médula de la discusión de las Legislativas, el FPV seguirá siendo la primera minoría en ambas cámaras y no debería encontrar mayores problemas para sacar adelante aquellos proyectos que requieran mayoría simple para su aprobación e incluso los que demanden mayoría absoluta, en virtud de que, con sus aliados, podría garantizarse el quórum propio.
No es menos cierto, sin embargo, que desde la oposición la lectura será otra. Siete de cada diez argentinos votaron por alguna expresión de la oposición al kirchnerismo.
El Frente Progresista, Cívico y Social, con Margarita Stolbizer, mantuvo el mismo caudal que en las PASO, demostrando que no puede abrir en una cuña de envergadura en un distrito donde alrededor del 82% de los votos se orientó hacia distintas expresiones del peronismo.
En tanto el PRO ratificó su preeminencia en la ciudad de Buenos Aires donde sí una fuerza autodenominada de centroizquierda quedó la polaridad kirchnerismo/macrismo que había signado las disputas electorales de los últimos años. UNEN quedó en segundo lugar, detrás del PRO e incluso logró quedarse con la tercera banca en el Senado. El líder del PRO Mauricio Macri aprovechó este nuevo triunfo en su pago chico para anunciar lo que ya se sabía: en 2015 irá por la presidencia de la Nación. Sin posibilidad de reelección en la Ciudad, Macri tiene por delante el desafío de darle alcance nacional a la fuerza que lidera. Aunque el macrismo puede congratularse de haber llegado a estos comicios con presencia en una mayor cantidad de distritos que en 2011, lo cierto es que el PRO no tuvo candidatos en el principal distrito electoral del país, la provincia de Buenos Aires, clave para poder volver sustentable cualquier aspiración presidencial.
En Santa Fe el ex gobernador Hermes Binner volvió a mostrarse como la figura presidenciable de un espacio que creció a nivel nacional, el Frente Progresista Cívico y Social, la segunda fuerza más votada a nivel nacional. Muy lejos quedaron Miguel Del Sel y Jorge Obeid, candidatos del PRO y del Frente para la Victoria que se disputaron el segundo puesto voto a voto.
En Córdoba se impuso el delasotismo. José Manuel De la Sota encontró en el triunfo de Juan Schiaretti el impulso que necesitaba para posicionarse otra vez como presidenciable dentro del peronismo disidente. La buena elección de Oscar Aguad ratificó el peso de la Unión Cívica Radical en la provincia mientras que la candidata del Frente para la Victoria logró mejorar su performance en las PASO. Desplazó al candidato del PRO y se quedó con el tercer lugar en el segundo distrito electoral del país.
En Mendoza Julio Cobos resurgió de las cenizas y en tan sólo dos años volvió a meterse en la discusión grande por la sucesión presidencial. Así el ex vicepresidente podría disputarle a Binner la candidatura en 2015 en nombre del radicalismo dentro del Frente Progresista, Cívico y Social.
En tanto el PRO ratificó su preeminencia en la ciudad de Buenos Aires donde sí una fuerza autodenominada de centroizquierda quedó la polaridad kirchnerismo/macrismo que había signado las disputas electorales de los últimos años. UNEN quedó en segundo lugar, detrás del PRO e incluso logró quedarse con la tercera banca en el Senado. El líder del PRO Mauricio Macri aprovechó este nuevo triunfo en su pago chico para anunciar lo que ya se sabía: en 2015 irá por la presidencia de la Nación. Sin posibilidad de reelección en la Ciudad, Macri tiene por delante el desafío de darle alcance nacional a la fuerza que lidera. Aunque el macrismo puede congratularse de haber llegado a estos comicios con presencia en una mayor cantidad de distritos que en 2011, lo cierto es que el PRO no tuvo candidatos en el principal distrito electoral del país, la provincia de Buenos Aires, clave para poder volver sustentable cualquier aspiración presidencial.
En Santa Fe el ex gobernador Hermes Binner volvió a mostrarse como la figura presidenciable de un espacio que creció a nivel nacional, el Frente Progresista Cívico y Social, la segunda fuerza más votada a nivel nacional. Muy lejos quedaron Miguel Del Sel y Jorge Obeid, candidatos del PRO y del Frente para la Victoria que se disputaron el segundo puesto voto a voto.
En Córdoba se impuso el delasotismo. José Manuel De la Sota encontró en el triunfo de Juan Schiaretti el impulso que necesitaba para posicionarse otra vez como presidenciable dentro del peronismo disidente. La buena elección de Oscar Aguad ratificó el peso de la Unión Cívica Radical en la provincia mientras que la candidata del Frente para la Victoria logró mejorar su performance en las PASO. Desplazó al candidato del PRO y se quedó con el tercer lugar en el segundo distrito electoral del país.
En Mendoza Julio Cobos resurgió de las cenizas y en tan sólo dos años volvió a meterse en la discusión grande por la sucesión presidencial. Así el ex vicepresidente podría disputarle a Binner la candidatura en 2015 en nombre del radicalismo dentro del Frente Progresista, Cívico y Social.
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