Elecciones de octubre: por ahora las chispas no son fuego

Política

Apenas restan poco más de cien días para las elecciones presidenciales de octubre. En ese corto lapso difícilmente algún candidato enrolado en la “oposición electoral” logre conformar una fuerza capaz de incomodar seriamente al oficialismo.

Nadie pudo organizar en cuatro años de gobierno de Néstor Kirchner una fuerza política con posibilidades de disputar seriamente el gobierno y nada indica que ello vaya a tomar cuerpo de aquí al 28 de octubre. Esa es la visión que sostienen algunos integrantes del oficialismo.

Mauricio Macri ya adelantó que se hará cargo de la jefatura de Gobierno de la Ciudad, si finalmente triunfa en la segunda vuelta electoral del 24 de este mes, y que no buscará en lo inmediato una candidatura nacional.  

"No hay ninguna chance que, debido al resultado que obtuvimos, en lo personal deje el cargo de Jefe de Gobierno para ser candidato a otra cosa”, prometió el líder del PRO. Se trató de un mensaje hacia el electorado, pero sobre todo dirigido hacia la Casa Rosada.

La estrategia macrista sería la siguiente: gobernar la Ciudad y, a partir de ello, construir una alternativa nacional recién para 2011. Esperan mostrarle al país lo hecho en la Capital.

Mientras tanto, el macrismo quiere cultivar una buena relación con la administración de Kirchner. En caso de triunfar se hará cargo del Gobierno porteño el 10 de diciembre y, una vez pasadas las luces y promesas de campaña, hay temas que ya preocupan al líder del PRO.

Con o sin autonomía, a una futura gestión macrista le preocupan espinosos puntos como fondos de coparticipación federal, transportes, seguridad, presupuesto, obras públicas y autotransporte, todos delicados asuntos que dependen del Gobierno nacional o que deberán ser acordados con la Casa Rosada.

Otra cuestión que deberá enfrentar el líder del PRO es la relación con los empleados públicos del Gobierno porteño. ¿Se viene un ajuste en ese tema? Esta es la pregunta que se hacían hace una semana en la sede de 25 de Mayo al 500.

Por ahora algunas señales ya comenzó a enviar: no le gusta lo que pasa con los gastos que se destinan para mantener el canal de televisión de la ciudad y también apuntó contra la Guardia Urbana.

En tanto, todo parecería indicar que no habrá sustanciales modificaciones para octubre. Elisa Carrió ratificó su candidatura y Roberto Lavagna hará lo propio en alianza con el radicalismo y un sector del peronismo bonaerense.

Un diario de la Ciudad de Buenos Aires graficó crudamente la relación de fuerzas del momento cuando hace pocas semanas tituló que los mercados eran “inmunes” a los ruidos judiciales y políticos que generaban las denuncias sobre coimas y evasión tributaria, que involucran a una empresa sueca y que hizo salir del Gobierno a dos funcionarios kirchneristas. Por ahora las chispas no son fuego para el oficialismo.
  

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