Rodríguez Larreta inauguró las sesiones en la Legislatura con un mensaje electoral
El jefe de Gobierno porteño ofreció su último discurso cuestionando al Gobierno. El balance de su gestión y sus objetivos para 2023.
Horacio Rodríguez Larreta encabezó la apertura de sesiones en la Legislatura local con un discurso en clave electoral, tras el anuncio de su precandidatura a presidente.
El jefe de Gobierno porteño hizo un repaso de su gestión con la idea de “llevar a todo el país” las políticas que implementó en la Ciudad. También cuestionó al gobierno del Frente de Todos por el avance del narcotráfico, el reparto de planes sociales, la inflación, la presión impositiva. Llamó a reducir y modernizar el Estado y, en sintonía con su voluntad “dialoguista”, cerró con un mensaje antigrieta.
“Como cada año, vengo con una satisfacción profunda por las grandes transformaciones que venimos logrando juntos. Sin embargo, este es un año distinto y tengo que admitir que, además del entusiasmo, hoy también me invade un poco de nostalgia. Este 2023 es mi último año de gestión en la Ciudad y, la verdad, es un momento muy emotivo para mí”, reconoció Rodríguez Larreta en su mensaje los legisladores porteños.
En la ceremonia, el jefe de Gobierno porteño hizo un balance de gestión en la que estuvo involucrado en los 16 años de gobierno del PRO en CABA, primero, como jefe de Gabinete de Mauricio Macri (2007-2015) y luego en sus dos mandatos de 2015-2019 y 2019-2023. Así, se presentó como parte del legado del ex presidente y fundador del PRO, a quien le dedicó varios guiños durante su discurso.
Para ilustrar sus resultados, convocó a un grupo de 13 vecinos “en representación de los tres millones de porteños” a quienes “le mejoramos la vida a la gente”. Les agradeció por participar en su última rendición de cuentas y mencionó a cada uno en sus ejes de gestión.
“Trabajé durante una década y media todos los días sin descanso para hacer que todos los que viven y visitan la Ciudad vivan cada día mejor. Desde el principio, encaramos una gestión ambiciosa. Nunca hicimos la fácil, siempre nos movieron los desafíos que creíamos necesarios. Y los enfrentamos con seriedad, compromiso, honestidad, responsabilidad y, sobre todo, trabajando de cara a la gente”, agregó Larreta.
En plena interna del PRO, Larreta no se olvidó de nombrar a su mentor, Mauricio Macri, “con quien iniciamos estas transformaciones en 2007, y que pudimos continuar y profundizar desde 2015 hasta hoy”.
El rol del Estado
Larreta llamó a “reducir el peso muerto del Estado sobre el sector privado, porque son las empresas las que generan trabajo, no el sector público”.
“Para eso hay que terminar con el déficit fiscal, bajar impuestos y dar batalla a fondo contra la inflación, que no solo angustia a millones de argentinos, sino que también es una muralla contra la producción y el trabajo”, continuó.
En su opinión, el Estado debe ser “un promotor”, “el que identifique a los sectores estratégicos con mayor potencial de crecimiento para mejorar sus condiciones y acompañarlo en su desarrollo”.
“Nuestro país puede generar millones de puestos de trabajo si cuenta con un Estado que impulse la iniciativa privada, y le devuelva a la Argentina su perfil exportador. Es difícil, pero se puede, y la Ciudad es el mejor ejemplo de eso”, afirmó.
La grieta y la décadas de división
A lo largo de su intervención, el dirigente de Juntos por el Cambio vinculó la “grieta” y las “décadas de división” entre la oposición y el kirchnerismo -sin mencionarlo- como la causa principal de los problemas del país.
“La Argentina lleva años sin crecer ni avanzar. Cada paso que damos para adelante nos lleva después dos pasos para atrás. Los cortos períodos de crecimiento no se sostienen porque se construyen desde la división y no desde la unidad. Y así, cada gobierno que asume deshace todo lo que hizo el anterior y nunca se resuelven los problemas de fondo, que nos terminan llevando a una crisis peor que la anterior. Esto es así porque la única constante en esta historia es la división. Décadas de peleas generadas por políticos que hicieron campaña a costa de enfrentar a argentinos contra argentinos”, dijo, a tono con su precandidatura presidencial.
Con ese eje, cuestionó a los políticos que “nos hicieron creer que no tenemos nada en común con el que piensa distinto, al punto de que dejamos de invitar amigos a nuestras casas, nos enemistamos con familiares y levantamos la agresividad al máximo en las redes sociales”. “Hay que cortarla con eso. Hoy casi el 40% de los argentinos son pobres, casi 4 millones de personas trabajan en la informalidad y miles de chicos no terminan en tiempo y forma la escuela. Estos son los resultados de décadas de división”.
De cara a lo que viene, Rodríguez Larreta volvió a resaltar el eje principal de su plataforma electoral y política. Y se refirió explícitamente a su proyecto nacional: “La solución no puede ser más de lo mismo. En este momento, nuestro país necesita que lo pongamos primero. No hay teoría política ni ideología partidaria que sea más importante que ser argentino. El cambio no es gritar. No es buscar problemas ni culpables. El cambio es buscar soluciones y trabajar todos juntos, sin parar, para llevarlas adelante”.
“En una Argentina tan dividida, sé que esto puede sonar a una utopía-continuó-. Pero se puede, sé que se puede. En la Ciudad también al principio nos dijeron que no íbamos a poder, que era imposible, que íbamos a fracasar. Y lo logramos. Nos animamos a transformar la Ciudad y ahora nos vamos a animar a transformar el país. Porque si al final del día millones de argentinos queremos lo mismo, si al final del día millones queremos una Argentina con trabajo, con educación y con seguridad. ¿Cómo no vamos a trabajar juntos? ¿Cómo no vamos a sentarnos a pensar y decidir cómo sacar el país adelante?”
“Este es el deseo que tengo y que quiero proponerles a todos los argentinos: salir de la división y pelear juntos por el futuro que nos merecemos. No nos resignemos. No nos demos por vencidos con la Argentina. Luchemos por ella y por nuestros sueños. Llegó el momento de hacernos cargo de nuestro futuro. Es hora de animarnos a cambiar el país para siempre”, completó.
A la hora de enumerar “transformaciones y logros”, Rodríguez Larreta hizo un repaso de los resultados de la gestión, según cada área. En cada eje temático, el jefe de Gobierno habló sobre sus propuestas y promesas nacionales.
El avance del narco y el reclamo por las taser
“Los países crecen desde la libertad, no desde el miedo. Por eso, la seguridad es otra prioridad central de nuestro gobierno”, afirmó Larreta que recordó los buenos resultados de su gobierno en materia de seguridad.
“Todos los delitos bajaron en Buenos Aires. Hoy no es imposible que te pase algo en la Ciudad, pero sí es much menos probable. Tenemos la tasa de delitos más baja desde que hay registro y hoy somos la capital más segura de América Latina”, afirmó.
Larreta alertó asimismo sobre la “crisis de seguridad sin precedentes” y denunció el avance del narcotráfico “en el conurbano, en Rosario y en Córdoba”, habló del conflicto mapuche “con violentos usurpando tierras y amenazando la soberanía en la Patagonia” y de las “mafias apretando y bloqueando empresas y con los delincuentes adueñándose de los barrios”.
También reiteró su reclamo al Ejecutivo nacional por las pistolas taser. “El gobierno nacional tiene que liberar la importación y permitirnos capacitar a nuestros agentes para que tengan más herramientas en situaciones de mucha concentración de gente. En esto no puede haber ideología ni mezquindad política, a la gente hay que cuidarla siempre”.
Barrios populares y planes sociales
El jefe de Gobierno apuntó que “la pobreza en la Argentina duele”, donde en los barrios populares de cada provincia “hay chicos que no tienen para comer y “padres a los que no les alcanzan las changas para llegar a fin de mes”. “Son millones las personas que hace años viven sin luz, sin gas, sin agua, sin educación, sin salud y sin seguridad”, dijo, y remató que desde el primer día como jefe de Gobierno, tomó “la decisión de no ser indiferentes, a pesar del prejuicio de quienes creían que los barrios populares nunca iban a ser nuestra prioridad”.
En su repaso, mencionó que la Ciudad llevó adelante el proceso de integración de barrios populares “más ambicioso de la historia del país”, con obras en el Barrio 31, en el Barrio 20, en Rodrigo Bueno, en el Camino de Sirga, en el Barrio Ricciardelli, en la 21-24 y en el Barrio 15. “Construimos casas nuevas y arreglamos las existentes para que las familias tengan un lugar seguro para vivir. Y lo hicimos con un modelo de asistencia orientado a facilitar, nunca a regalar”, sostuvo, y agregó que cada hogar “paga sus facturas”.
Además, Rodríguez Larreta sostuvo que “priorizamos el cuidado de los chicos abriendo 75 Centros de Primera Infancia para niños en situación de vulnerabilidad”, y se logró “el índice de mortalidad infantil más bajo de la historia”.
En este eje, el alcalde remarcó también que “los planes sociales no funcionan y no ayudan a terminar con la pobreza”. “Tenemos que terminar con el modelo de asistencialismo crónico que genera dependencia, y pasar a una asistencia sin intermediarios, que sea por un tiempo determinado y que exija una contraprestación a cambio, tal como sucede con los programas sociales de la Ciudad”, subrayó.
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