¿Cómo es el entramado político detrás de la llegada de Moyano a Independiente?

Política

De cara a las próximas elecciones, el líder de la CGT opositora, Hugo Moyano, selló su acuerdo con diversos sectores de la política vernácula. Quién es quién.

Tras el cierre de listas y la confirmación del moyanismo como actor principal en la política del rojo, se vislumbra un rejunte dirigencial que excede lo meramente deportivo. A Moyano como presidente lo secundan dirigentes históricos del grondonismo y el peronismo local, así como actuales referente del PRO.

Hasta hace unos años, la presencia del titular de la CGT opositora estaba encubierta. Su representante era Héctor "Yoyo" Maldonado, que tras dirigir el fútbol infantil junto a Pablo Moyano –el secretario general de Camioneros e hijo de Hugo- y rondar por una década los rincones del club, pudo salir del clóset y tributar abiertamente al moyanismo. Será el secretario general del club, mientras que el propio Pablo será uno de los vocales.

Desde el moyanismo de pura cepa, llega también el secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, Ricardo Cirielli, que será el secretario de prensa, tarea que realiza en forma eficiente en los gremios aeroportuarios.

El acuerdo con el clan Grondona llegó a buen puerto. Lo ratifican las presencias de Noray Nakis como vice primero, histórico dirigente del rojo y de Deportivo Armenio, así como de la Asociación del Fútbol Argentina, y Federico Di Pace, como secretario administrativo. Este último es hijo del ex dirigente –ya fallecido- Atilio Di Pace, histórico de Arsenal e Independiente, que se alejó de Julio Comparada –de quien fue el vice- cuando éste le retiró el apoyo a su mentor: Julio Grondona.

Fue la época en la que Maldonado y Moyano también le retiraron el apoyo Comparada, acusado por múltiples causas de corrupción en el club y en su empresa aseguradora.

Detrás de ellos emerge otro eslabón empresario sindical. El dueño de la cadena de kioskos Open 25, Jorge "Puma" Damiani, será secretario deportivo. Es, además, un dirigente de vinculación con el único sindicalista que permanece tras las sombras: Luis Barrionuevo. El dirigente de la CGT Azul y Blanca maneja intereses en el club de Avellaneda y los engarza con los de su actual socio en el movimiento obrero, Moyano.

Si algo le faltaba al entramado es la aparición de un ex y un actual legislador porteño. Cristian Ritondo y Avellino Tamargo, dos hombres del PRO largamente acusados por vínculos con barrabravas o negociados, que tributan al peronismo porteño y encarnar el engranaje territorial del macrismo, serán vocal y vicepresidente segundo, respectivamente.

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