¿Qué ocurriría si la tele produjera “Pequeño Kirchner”?

*Los dibujos animados “Lil’ Bush” (Pequeño Bush), se ríen del presidente de los Estados Unidos, de su madre, de su esposa, del vicepresidente Dick Cheney y de la secretaria de Estado Condoleezza Rice, entre otros. ¿Qué pasaría en la Argentina si la tele produjera la versión local de la serie estadounidense?

 


En los Estados Unidos, el canal Comedy Central estrenó una serie animada, “Lil’ Bush” (Pequeño Bush), que se mofa del Presidente. Realizada por Donick Cary_ uno de los creadores de “Los Simpson”, presenta a George Bush como un niño problemático que vive en la Casa Blanca con sus padres y pelea contra los pequeños demócratas junto a su pandilla infantil, integrada por funcionarios del gobierno. El día del debut, el ciclo fue visto por más de 90 millones de personas. El público celebró el humor ácido del programa y el país, siguió andando como si nada hubiera sucedido.


 


Más aún, la serie que ahora llegó a la tele, se difundió primero, en 2006, a través  de los teléfonos celulares. Además, las aventuras del Pequeño Bush y su pandilla estuvieron a la vista de millones de internautas en el sitio Youtube. Y, mal que les pese a quienes creen que la TV es la fuente de la perdición, los Estados Unidos no colapsaron por las críticas despiadadas que los dibujitos de Cary disparan contra la política de Washington.


 


¿Qué crées qué pasaría en la Argentina si la TV pusiera al aire una serie semejante?  “No me contestes ahora”, diría Roberto Petinatto. Antes, veamos en qué consisten las humoradas de “Lil´Bush”. Para muestra, un puñado de ejemplos:


 


·         Con motivo del Día del Padre, el Mini Bush piensa en un regalo para su papá y dice: “Voy a buscar buenas noticias en Irak, le voy a regalar algo bueno de esta guerra”. Acompañado por sus amigos_ Pequeña Condi (la secretaria de Estado Condoleezza Rice), Pequeño Cheney (el Vicepresidente Dick Cheney) y Pequeño Rumsfeld (el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld ) _, Lil’ Bush se va a la guerra. En Irak, la pandilla descubre que además de muerte, allí hay un parque de diversiones dotado de petróleo y dólares.


 


·         En el colegio al que asisten los pequeños demócratas y republicanos, Bill Clinton se besa con dos compañeritas. Pero enseguida llega su esposa Hillary y le arruina la fiesta.


 


·         Lil’ Bush se lleva mal con Lil’ John (la versión animada de John Kerry, el adversario de George Bush en los comicios presidenciales de 2004) y no tiene mejor idea que atacarlo con armas nucleares.


 


·         El mini Bush es un chico tozudo: “Odio hacer lo que me dicen que haga; quiero ser el que decide”, declara.


 


·         El pequeño Cheney se dedica a chuparles la sangre a las gallinas.


 


·         La madre de Lil´Bush le dice a su marido: “Un día, este niño será Presidente”. El padre de la criatura contesta: “Entonces, que Dios nos proteja a todos”.


 


·         Cuando el cocinero de la escuela se niega darle un pancho, el Pequeño Bush y su amiga Condi arman una estrategia para desnudar a los cocineros y electrocutarlos con tostadoras.


 


Lo antedicho sucede en la ficción. En el plano de la realidad, Cary declaró que le resultó fácil transformar a George Bush en un dibujito animado porque “de algún modo, el Presidente piensa siempre de una manera simplista, en respuestas de una sola palabra”.


 


Ahora sí, imaginá, por un instante, que la TV argentina produjera y emitiera “Pequeño Kirchner”, es decir, un “Lil´Bush” en versión nacional. ¿Cuáles suponés que serían las repercusiones de esa serie animada? Por mi parte, te ofrezco un listado de hipótesis:


 


1.      El presidente Néstor Kirchner hace gala del mismo sentido del humor que demostró tener en diciembre de 2005, cuando protagonizó un sketch de “Showmatch” donde le tomaba el pelo al ex primer mandatario Fernando de la Rúa, acompañado por el jefe de gabinete Alberto Fernández, la ministra de Economía Felisa Miceli y su vocero Miguel Nuñez. Con ese mismo estado de ánimo, el primer mandatario, celebra, jocoso, las ocurrencias de los productores de “Pequeño Kirchner”.


 


2.      El presidente Kirchner se siente agraviado y denuncia que la serie es fruto de un complot de los enemigos de la patria o un plan orquestado por los que quieren regresar a la Argentina de los ’90, esta vez por la vía del humor.


 


3.      El presidente Kirchner se muere de risa con los dibujitos pero sugiere que le cambien el nombre a un personaje: a su entender, el Pequeño Mauricio debería llamarse Pequeño Macri.


 


4.      El Comfer amenaza con sancionar a los canales que han emitido fragmentos de la serie fuera del horario de protección al menor. En declaraciones a la prensa, su titular declara que por culpa de esos dibujitos, los niños despreciarán a las instituciones, desarrollarán conductas violentas, desconocerán el principio de autoridad y crecerán sin los valores propios de los ciudadanos probos.   


 


5.      Los programas de televisión que ahora se alimentan de “Showmatch” comienzan a nutrirse de “Pequeño Kirchner”, para desgracia de Marcelo Tinelli. 


 


6.      La segunda parte de la opción anterior es inválida porque Tinelli es quien se aviva de producir la versión local de “Lil´Bush”, la emite como un segmento de “Showmatch” y con “Pequeño Kirchner” tiene más rating que con el “Bailando…”.


 


7.      Mario Pergolini pone a sus cucarachas en pie de guerra contra “Pequeño Kirchner” y su pandilla.


 


8.      Durante seis meses, los medios se concentran en una única polémica: ¿Es “Pequeño Kirchner” un atentado contra los valores de la democracia?


 


9.      En cada una de sus emisiones, la serie animada cosecha un promedio de 43 puntos de rating, con picos de 49. Pero de las encuestas surge que el 90 por ciento de los argentinos no ve el programa y que el 98 por ciento opina que el ciclo es vulgar, violento, inmoral; y que no sirve para educar.  


 


10.  Sucede lo mismo que en los Estados Unidos: el público se divierte con los dibujitos animados satíricos; el Presidente, su familia, sus funcionarios y todos los políticos parodiados se la bancan en aras de la libertad de expresión; y la Argentina sigue andando a su modo, ni mejor ni peor que antes de que “Pequeño Kirchner” llegara a la TV.


 


Yo te di mis hipótesis. Ahora decinos si alguna de ellas te convence o contanos las tuyas.

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