*En su vuelta al fútbol argentino, el enganche no tuvo un buen rendimiento y Boca apenas empató ante Rosario en la Bombonera. *El 10 intentó hacerse cargo del equipo, pero fue anulado por la marca y le faltó resto físico. *"Puedo estar mejor”, declaró Román luego del partido.
Era la vuelta más esperada. Pero no se dio de la mejor forma. Porque Boca no ganó y dejó dos puntos en el camino en su propia cancha. Y Riquelme estuvo muy lejos de ser el verdadero Riquelme. Aquel que deslumbró con la camiseta azul y oro. Aquel que ganó todo. Aquel que tantas veces desplegó su magia en la Bombonera. Aquel que todos fueron a ver. Pero se encontraron con un Riquelme distinto.
En realidad, fue el jugador de los últimos tiempos. Deslucido, sin brillo. Como el que se vio durante el Mundial de Alemania el año pasado. Román no pudo hacerse cargo del equipo. Lo intentó al principio, arrancando desde la izquierda hacia el medio. Aunque pareció faltarle resto físico. Ya sobre el final del primer tiempo se lo vio agotado y sin encontrar la brújula. Y él lo sabe.
"Puedo estar mejor. Volví a jugar después de dos meses y (me) entrené una sola vez con mis compañeros. A medida que pasen los días me voy a acoplar bien a mis compañeros”, se sinceró luego del encuentro el ídolo. La magia no la perdió. Y mostró algunos destellos de ella. Una pisada interesante. Un sombrero para salir entre dos rivales. Pero no le alcanzó para poder desequilibrar, para ser gravitante. Encima, tuvo pegado durante los 90 minutos a Diego Calgaro que no le dio ni un centímetro.
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En el segundo tiempo, Riquelme se quedó completamente sin piernas. Daba la sensación de que el cambio se caía de maduro. Incluso Boca necesitaba un cambio de aire en la creación, ya que el equipo era más atropello que fútbol. Pero Russo prefirió mantenerlo en cancha. Y Román terminó jugando como un delantero más, perdido entre los centrales de Rosario.
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Aunque la gente despidió a su ídolo con una ovación. Igual a la bienvenida. "La verdad es que tengo que agradecerle a la gente por el recibimiento, me hicieron sentir muy bien. Aquí se vive el fútbol de una manera muy especial. Fue una experiencia muy linda, inolvidable", declaró el 10.
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Falta, todavía, para ver al mejor Riquelme.
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