River se sube a la punta del torneo con una lluvia de goles

*River y Racing se mataron a goles en un clásico apasionante y con muchas situaciones de riesgo.
*Pero el equipo de Daniel Passarella fue un poco más y se quedó con una victoria que lo sitúa en la punta del torneo junto a Arenal.
*Los goles los convirtieron Falcao (2), Zapata, Galván (para el local), Sosa y Moralez (para la visita).


Un verdadero clásico. Con un marco impresionante y un clima inmejorable. Con muchas situaciones. Y con goles de todos los gustos. Pero sobre todo con un resultado que fue incierto hasta último momento. Un final apasionante.


 


Si hay que buscar un culpable de esta resultado es River. Claramente es el gran responsable. Porque tuvo todo a su favor: el marcador y el juego. Y le dio más vida de la que merecía el equipo de Reinaldo Merlo.


 


Salió con todo el equipo de Passarella. El equipo fue Belluschi y su balet. Es que el volante se puso el equipo al hombro y manejó los hilos del ataque. Todas las pelotas pasaban por sus pies. Bien acompañado por el resto del medio campo. Y sobre todo por Paulo Ferrari. El ex Central fue una pesadilla para Racing, que no le encontraba la vuelta al partido. El lateral fue punzante en cada ataque por derecha. Y gracias a un desborde de él llegó el primero de la tarde: desborde de Ferrari y entró solo Radamel Falcao para empujarla.


 


Las situaciones de River se acumulaban. Lo desperdició en varias oportunidades Radamel Falcao y también lo tuvo Belluschi desde afuera (lo tapó bien Campagnuolo). Pero de a poco fue bajando el ritmo de partido. 


 


Racing no reaccionaba. Buscaba sistemáticamente con el juego aéreo: abría el balón por derecha para Cabrera y terminaba siempre en el centro que pocas veces tuvo efecto. Después insinúo con algún disparo desde afuera (Sava y Peralta), pero demasiado tibio. Aunque la sensación térmica en el banco de Merlo seguía en aumento. Y cuando todo era oscuridad para Racing, en un corner encontró tranquilidad. Sosa se escapó de la marca y puso de cabeza la igualdad. Una igualdad que era injusta.


 


Sin embargo, en la segunda parte otra vez River madrugó: gran pase de Belluschi para que Zapata tirara el centro y nuevamente Falcao (la figura de la tarde) pusiera arriba a River 2-1. Y un rato después Galván amplió la ventaja después de que se durmiera toda la defensa de Racing. Parecía que era el final del partido. Porque el local era más y mejor. Pero enseguida descontó Moralez desde afuera y así mantener en el partido a Racing.


 


Fue con todo Racing en busca del milagro. Iba, sin demasiadas ideas. Pero iba. Y lo tuvo en sus pies Claudio López. Pero Carrizo fue más rápido que el Piojo y le tapó una pelota bárbara cuando el empate se metía por encima de su cuerpo.


 


Era apasionante el final. Porque Racing entregaba el alma en busca de la igualdad. Y River encontraba espacios de contra. Pero el cierre iba a llegar con un tiro libre magistral de Zapata. Bien esquinado, abajo, al primer palo de Campagnuolo. Era el 4-2 y fiesta de la tribuna local en el Amalfitani. Es que no solo eran tres puntos sino también la punta, compartida junto Arsenal. El cierre de un clásico verdadero.

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