Roberto Piazza: buscá un diccionario antes de hablar de glamour

*A pesar del frío, los invitados a su casamiento tuvieron que hacer más de dos horas de cola.
*Las acreditaciones a los medios funcionaron pésimo y muchos se quedaron afuera: entre ellos, nosotros.

Todo muy lindo, todo muy glamoroso, “ Estricta etiqueta ”, decía la participación para el casamiento del diseñador Roberto Piazza y su pareja, Walter. Pero las mujeres que dejaron medio cuerpo afuera de sus vestidos de gala sufrieron las consecuencias: con los tacos aguja y algún finísimo chal de seda sobre los hombros, hicieron dos horas de cola en la vereda, retorciéndose de frío como cualquier hija de vecina.

Y es que el ingreso al casamiento de Roberto Piazza fue un verdadero desastre: había una cola digna de la feria del barrio y cuando los “famosos” llegaban, se acercaban a la puerta buscando un trato especial y se declaraban “invitados”, los patovicas de seguridad les decían que toda esa gente estaba invitada, que se ubicaran en la cola… una fila de telas con brillos que llegaba desde la entrada del boliche Amerika hasta la esquina.

Las hermanas Nu y Eve, la cantante Patricia Sosa, la travesti Vanessa Show y muchos más esperaron afuera con todo su glamour. Las que entraban como por un tubo eran las delgadísimas y altísimas modelos del staff, porque Piazza debe haber dado la orden de dejarlas pasar para que no se le enfermen y lo dejen en banda en su próximo desfile…

El mismísimo presidente de la CHA, César Cigliutti y su pareja, Marcelo Suntheim -Secretario de la CHA-, quienes fueron los primeros en “casarse” a través de la unión civil, terminaron entre los últimos de una fila que se movía a paso de hormiga, ya que dejaban pasar de a tres personas y tardaban muchísimo buscándote en una especie de padrones parecidos a los que vemos cada vez que vamos a votar.


 


Claro que lo más ridículo fue ver llegar al ex Susano Vladimir en una limusina blanca, acompañado por una señorita que le llevaba dos cabezas y que venía cubierta de brillos en la ropa, el pelo y el maquillaje.. ¡y que los lució en la cola de la entrada!

Por último, los periodistas de minutouno.com, que fuimos invitados, estábamos acreditados y fuimos a trabajar, nos quedamos afuera porque nuestros nombres no aparecían en esos listados. Tenemos la invitación, tenemos los mails en los que confirmamos y nos confirman la entrada… pero no tenemos fotos propias de la fiesta porque aunque fuimos invitados, no pudimos entrar.

Yo me pregunto, ¿qué entenderá por glamour Roberto Piazza? Para mí, dejar a los invitados chupando frío dos horas y hacer ir a alguien para después mandarlo de vuelta a su casa es todo lo contrario al glamour: una falta de respeto que no se le debería haber escapado a un diseñador capaz de organizar mega-desfiles.

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