Arte primitivo con salida laboral

*Son 20 personas las que realizan el primer taller organizado por la Secretaría de Minería.

Con paciencia y suavidad, golpe a golpe, la imagen se va formando en la piedra, y los 20 alumnos del taller van consiguiendo un producto artesanal, único, que podrán vender y lograr una entrada de dinero. Esta última es una de las metas de este primer taller de tallado, pulido y grabado de piedras, organizado por la secretaría de Minería de la Provincia, que se realiza en Jáchal.

El curso es dictado por Juan Luis Díaz, artesano, baqueano y arqueólogo autodidacta, y por Erica Aballay, profesora de arte. "La idea es realizar objetos ornamentales, con el foco en la estética, en el arte rupestre; y también utensilios, objetos que sirvan para su uso, como los morteros. El precio va a depender de las horas de trabajo, pero la materia prima tiene costo cero, porque las piedras están acá por todos lados", dijo Aballay.

La tarea puede resultar una buena entrada de dinero ya que las piezas pueden ir desde los 20 pesos, para las más pequeñas, hasta 500 pesos por una escultura en piedra, según lo que logró obtener Díaz por algunas de sus esculturas, algo que los alumnos aprenderán a realizar en las próximas semanas.

"Si, uno aspira a que sea una salida laboral, pero mientras tanto aprendemos, es una buena distracción, una terapia, porque se ha formado un grupo muy lindo de gente", dijo Rosa Avellaneda, ama de casa.

En la mesa común, una familia entera se dedica a darle forma al dibujo, cada uno en su piedra; Celina Bruno, la mamá, muestra orgullosa el trabajo de su hijo, Facundo, que con sólo 7 años ya tallaba en su piedrita un sol, una luna y un jarrón. Su marido, Benito Balmaceda, dijo que el éxito comercial de esta tarea dependerá en gran medida del crecimiento turístico que tenga la zona. "Porque a veces los sanjuaninos creen que es caro pagar 30 pesos por una pieza, no saben que pueden llevar 20 horas de tarea; generalmente la gente de afuera aprecia más este tipo de trabajo", dijo Balmaceda.

El grupo de aprendices es heterogéneo, hay docentes, periodistas, amas de casa, estudiantes, jóvenes y adultos, "todos grandes artistas descubiertos en este taller", dijo la profesora. Como Fabiana Trujillo, Daniel Domínguez y Nahuel Llanos, estudiantes de 17 años, que descubrieron grandes habilidades para el dibujo y el tallado. "Empezamos por curiosidad más que nada, pensábamos que era más difícil, la verdad que nos encanta", dijo Fabiana.

Más separada del grupo, muy concentrada en su piedra, está Gladys Avellaneda, quien pone el acento de su tarea en sus raíces nativas. "Me gusta hacer esto y que se mantenga el origen de mis abuelos, de mis padres. Y claro que podrá ser una salida laboral, porque hay mucha gente que realmente valora esto", dijo Gladys.

El profesor, orgulloso de todos sus alumnos, destaca: "Estoy muy contento por tanta convocatoria que tuvo el taller, y porque ya no soy el único jachallero que sabe tallar la piedra".

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