*El equipo de Ramón superó claramente a Boca por 3 a 0, con goles de Lavezzi, Gastón Fernández y Silvera. *Así, San Lorenzo deja en el olvido el 1-7 del torneo Apertura y disfruta de una victoria que lo deja cerca de los líderes.
La venganza será terrible, dicen algunos. O la venganza es un plato que se come frío. La venganza es el placer de los dioses… Todas frases que bien podrían describir la gran victoria de San Lorenzo en la cancha de Boca. Porque tuvo una compensación de la dura derrota en el torneo pasado. Es verdad, el DT no estaba. Pero es el mismo plantel, que necesitaba poder olvidar esa goleada. Y ahora les toca disfrutar.
El resultado fue claro y justo. E, incluso, pudo ser más abultado si capitalizaba todas esas chances cuando Boca estaba jugado y se suicidaba en el fondo. Pero todos quisieron hacer el gol de su vida y se perdieron de que la victoria sea aun mayor.
Ya desde el arranque avisó el equipo de Ramón. Y con al formula clásica: desborde y centro para el atacante. Primero fue Lavezzi y se lo perdió de cabeza Silvera. Y después se cambiaron los papeles, porque el que ingresó al área entre los dos centrales fue Lavezzi, para empujar el centro de Rivero. Era 1 a 0 y el plan de Ramón salía a la perfección.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Boca tuvo siempre la pelota. Y así planteo el partido Ramón Díaz: le entregó la pelota al local y presionó en el nacimiento del circuito de juego de Boca, para salir rápido. Y las llegadas del conjunto de Boedo llegaron justamente de esa forma, de contra. Aunque, todo pudo cambiar a los 25 minutos, cuando Palermo erró un gol increíble debajo del arco. El 9 no pudo empujar una pelota, tras el pase del juvenil Villafañe.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero al equipo de Russo le costó mucho crear una clara situación. Tanto que Orion no tuvo demasiado trabajo. Y Juan Román Riquelme se diluía. Apenas pincelazos del 10. Demasiado poco para lo que se espera de él.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la segunda parte, el DT movió el tablero: adentro Guillermo Barros Schelotto por Cristian Villafañe. Tres en el fondo y todos en busca del empate. Pero en el arranque todo se iba a complicar: Clemente Rodríguez pegó una patada infantil y vio la roja.
A Boca no se le caía una idea y San Lorenzo lo liquidó de contra. Pelotazo para Gastón Fernández que entró solo por el medio y definió ante Caranta. Pero no se quedó ahí. Enseguida, desbordó Rivero y definió Silvera en la zona donde se siente más cómodo.
San Lorenzo se floreó y jugó con la desesperación de Boca. Mientras Ramón Díaz disfrutaba desde el banco. Ese mismo banco que varios años atrás lo vio ganar por el mismo resultado, pero con la camiseta de River y con aquel inolvidable con gol del paraguayo Ricardo Rojas. Ahora esta en San Lorenzo e ilusiona a todos los hinchas del Cuervo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario