Sarkozy pierde varias ciudades clave en las elecciones municipales

Télam
Por Télam
El oficialismo sufrió hoy una dura derrota en las elecciones locales al perder varios de sus principales y tradicionales bastiones, como Toulouse y Estrasburgo, pero atenuó el peso de la derrota al conservar Marsella, mientras el Partido Socialista (PS) y el resto de los partidos de izquierda ganan las ciudades más importantes en juego y exigen que el gobierno cambie su política, en un comicio marcado por una fuerte abstención.

A diez meses de su victoria en las presidenciales, el primer test electoral de Nicolas Sarkozy finaliza con una decepcionante derrota que podrá acarrear importantes cambios en el seno del gobierno, como el mandatario dejó entrever durante la última semana.

Los franceses reiteraron el voto castigo contra su presidente, cuyo margen de maniobra a partir de esta clara advertencia se verá reducido.

Con cuatro años de mandato por delante, desde mañana Sarkozy intentará dar vuelta la página lo más rápido posible y por eso, antes de esta elección, anunció que está dispuesto a realizar ligeros "ajustes" en la comunicación y su gabinete de ministros. 

Esta elección dio cuenta una vez más de la bipolarización del electorado francés, ya que el PS y el resto de las formaciones de izquierda obtienen el 49,5% de los votos contra el 47,5% de la coalición gobernante Unión por una Mayoría Popular (UMP), según los diferentes sondeos divulgados al cierre del escrutinio.

Sin embargo, pese a lo cerrado del resultado nacional y tal como lo anticipaban los sondeos, el socialismo pudo arrebatarle a la derecha varios bastiones tradicionales como Toulouse, Estrasburgo, Pau (derrotando al centrista Francois Bayrou), Montpellier, Saint-Etienne, Périgueux, Amiens, Reims, Caen y Metz conservando además, Lille y Angers.

En la última elección municipal (2001), el PS y el resto de las formaciones de izquierda perdieron 41 ciudades, la mayoría de las cuales fueron recuperadas hoy por lo que el mapa electoral francés se inclina a favor de la izquierda que gobierna más de la mitad de los municipios del país.

A falta de resultados definitivos y la contundencia de los siempre puntuales sondeos de boca de urna, el socialismo celebró la victoria en todas las ciudades, especialmente en París, donde fue reelecto el Alcalde Bertrand Delanoe, quien pese a no pasar sobresaltos (57,7%) no pudo ampliar el número de distritos de la capital que gobernaba junto a los ecologistas de Los Verdes.

Para el primer secretario del PS, Francois Hollande, esta elección permite "crear un contra poder" que "limitará" el accionar del gobierno porque "la mayoría del país será gobernado por la izquierda" y por eso llamó al oficialismo a "escuchar el mensaje del pueblo".

La derrota más significativa y ajustada para el oficialismo tuvo lugar en Toulouse, donde la Alcaldía de la cuarta ciudad francesa gobernada por la derecha durante 37 años ahora queda en manos del socialista Pierre Cohen (50,42%) en desmedro del alcalde saliente Jean-Luc Moudenc (49,58%).

La gran revelación de este comicio fue el considerable ascenso del Partido Comunista Revolucionario (troskista) del cartero Olivier Besancenot (32 años), quien ganó en la isla de La Reunión y sorprendió en varios municipios al superar el 15% de los sufragios.

Otro gran derrotado fue el ultraderechista Frente Nacional (FN), ya que la única candidata con posibilidad de victoria, Marine Le Pen (hija del líder del FN), fue ampliamente derrotada en Pas-de-Calais (norte).

Los resultados definitivos de la elección departamental se conocerán el próximo jueves cuando se reúnan los consejos regionales -donde los acuerdos políticos muchas veces desconocen la aritmética de las urnas- para elegir sus presidentes. 

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