Si River no los quiere, San Lorenzo los saca campeón



  • River, un club que está acostumbrado a comprar, últimamente no acierta con sus decisiones. Varios de sus jugadores que están a préstamo e incluso un entrenador que ganó todo en Núñez, están a punto de consagrarse campeón del torneo local con San Lorenzo de Almagro (CASLA). Algo no funciona como debería.

 


Un plantel poblado de figuras y nada. Un plantel que costó varios millones de dólares y sin embargo hace tres años que no puede lograr títulos locales ni internacionales.

Esta es la realidad de River Plate. Un club que compra y gasta desde hace mucho tiempo, en jugadores, más por su nombre que por su verdadero potencial futbolístico.

Pero hay una cosa de la que los de Núñez no se dieron cuenta. O no quisieron: no hacían falta tantas contrataciones. Porque la solución para cambiar la historia, tal vez,  pasaba por otro lado. Por gastar menos y mejor. O darle más “banca” a los propios. A los jugadores que ya estaban en el club.

Ojo, tampoco los dirigentes o el entrenador de turno son ciento por ciento responsables de esto. Muchos de los hombres que llegaron al club, no rindieron lo que todo el pueblo riverplatense esperaba. Y en diversos casos, varios de esos jugadores y otros que ya están hace un tiempo, estuvieron lesionados la mayor parte de la temporada: Farías, Lussenhoff, Rosales, Tuzzio, Nassuti, Ponzio, Belluschi, son sólo algunos de los nombres, que al estar en óptimas condiciones, son competidores de primera línea, de Selección.

El punto es que nadie en River, como ya casi es costumbre, dijo algo o luchó para que varios jugadores que hoy no forman parte del plantel, continúen en el club. Y con tanta mala suerte para ellos, que algunos están por salir campeones con el San Lorenzo de otro que la institución de la banda no aprovechó cuando pudo, Ramón Díaz. En realidad no es que no lo aprovechó, sino que el presidente José María Aguilar y el DT, no tienen una relación que se pueda catalogar de excelente.

Entre estos jugadores están, Gastón Fernández, nada más ni nada menos que goleador del puntero. A su vez,   Cristian Tula, capitán del equipo y autor de un par de goles importantes en el Torneo Clausura, como así también el atacante Ezequiel Lavezzi (fue la novela del verano por su pase, que nunca se logró), por quien no se quiso pagar lo que San Lorenzo pedía por el delantero.


 


En cambio, se prefirió traer a Rosales, un gran  atacante pero que no jugaba hace más de un mes y que aún no está bien físicamente. Encima, el “Pocho” se afianzó en su puesto y atraviesa por un muy buen momento futbolístico para que los de Boedo estén en la cima de la tabla de posiciones del torneo local.


 


Otros de los casos llamativos es el del volante Osmar Ferreyra, quien fue parte de la entidad “Millonaria”. F ue vendido al exterior (CSKA de Moscú, allí salió campeón de la copa UEFA y también de la liga de Rusia. De allí se fue al PSV de Holanda), ofrecido para volver, pero no fue aceptado porque al parecer, ya había muchos volantes en el plantel…

Como se ve, son ejemplos que hoy son una daga para la gente de River.

Pero esto no es nuevo en Núñez. Este es un club que suele ceder a sus jugadores a préstamo o venderlos antes de que estos puedan afianzarse en Primera, sin entender que a veces, es sólo cuestión de tener un poco más de paciencia. No siempre la clave es comprar y comprar. A Fernández, ya lo habían prestado a Racing en 2003 y en Avellaneda, fue figura. Volvió, a la institución, hizo un gol en un Superclásico, empezaba a tomar cada vez más confianza, pero lo dejaron ir de nuevo. Primero a México, al Monterrey, luego al CASLA. Tula, en su paso por Arsenal demostró que es un jugador más que apto para jugar en el primer equipo de River. Pero los casos así siguen. Porque como ya dijimos, esto no es nuevo. Javier Gandolfi (Arsenal de Sarandí), Matías Oyola (Belgrano de Córdoba), Diego Conca (Vasco da Gama), Diego Armando Barrado (Colón de Santa Fe), José Sand (Colón de Santa Fe), todos ellos son jugadores del club y que hoy, por diferentes razones, no están. Y cuánta falta que hacen.

En fin, San Lorenzo supo “aguantar”, esperar a sus hombres y pudo incorporar a un técnico que sabe elegir jugadores y “sacarles el jugo”, porque en Núñez así lo demostró en la década del ´90. Ahora, el riojano en su club actual es puntero y está a punto de salir campeón.

River, no para de gastar y de desperdiciar talento propio. De prestar posibles “joyas”. Habrá que revisar un poco lo hecho hasta ahora, porque de seguir así, lo único que cosecharán, son más frustraciones.


 

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