Tras 10 años de misión, la "cazadora de cometas" intentará aterrizar en uno

Sociedad

La nave europea Rosetta partió hace una década para intentar aterrizar este miércoles en uno de los cuerpos cósmicos. Si tiene éxito, proporcionará información vital sobre el origen de la Tierra.

El miércoles, a millones de kilómetros de la Tierra, una nave espacial hará historia cuando trate de aterrizar sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, una roca helada de casi cinco kilómetros de extensión que se desplaza por el espacio a sesenta y seis mil kilómetros por hora. Se trata de la sonda Rosetta y su módulo de aterrizaje, Philae.


Embed
Si tienen éxito, la sonda Rosetta y su módulo proporcionarán información vital para responder las incógnitas más profundas sobre el origen de la Tierra y la vida. ¿De qué están hechos los cometas? ¿Qué pueden decir sobre la evolución del sistema solar? Y la pregunta más importante: ¿Contienen los ingredientes esenciales de la vida?

Rosetta es una misión de proporciones épicas desarrollada para perseguir, entrar en órbita y aterrizar sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko por primera vez en la historia. A través de una combinación de sensores remotos y mediciones in situ, intentará recabar información sobre este cuerpo celeste.

La nave llegó al cometa el 6 de agosto de 2014 luego de una travesía de 10 años a través del sistema solar. Entre agosto y noviembre, estuvo orbitando alrededor del cometa y recopilando datos para reconocer el ambiente y núcleo del cometa. Este miércoles 12 de noviembre el módulo de Rosetta, "Philae", será depositado en la superficie para analizar su comportamiento y culminar una travesía única.

Philae se dirigirá a "Agilkia", una misteriosa región del cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko seleccionada por ofrecer un potencial científico único, con indicios de zonas activas muy próximas y un riesgo mínimo para Philae en comparación con otros lugares candidatos.

Varios factores debieron considerarse al momento de su elección: encontrar una trayectoria segura para colocar a Philae en la superficie, la densidad de las amenazas visibles en la zona de aterrizaje debía ser mínima y una vez en la superficie considerar el balance entre horas de luz y nocturnas y la frecuencia de los pases del orbitador, con el que debe comunicarse la sonda.

Temas

Dejá tu comentario