Un diario neozelandés defenestró a Buenos Aires: "Ciudad de sexo y muerte"

Sociedad

En un curioso artículo publicado este miércoles, plagado de consideraciones subjetivas, el periodista neozelandés Winston Aldworth, pareciera haberse concentrado en lo peor de la capital argentina, para poder describirla.

En una nota titulada "Argentina: sexo y muerte en Buenos Aires", aparentemente basándose en los comentarios de un guía llamado "Fabián", el artículo publicado en el diario neozelandés The New Zealand Herald, va contra la última encuesta publicada por el sitio especializado Trip Advisor que ubica a la capital de Argentina como el octavo "mejor destino" del mundo, y arremete enumaerando desventajas.

Quizás porque fue relegada al puesto número 22 de ese ranking, donde se ubica la ciudad neozelandesa de Queensland, es que el periódico lanzó una extensa y curiosa crónica en la que cualquier cosa parece venirle bien para ir en contra de la ciudad.

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La publicación firmada por el periodista Winston Aldworth comienza hablando del tamaño de la carne, abundante en todas partes, al punto de que "no parecería fuera de lugar en el set de Los Picapiedra", o tal vez en una comparación salvaje que deja en desventaja a los argentinos. Por el momento no lo sabemos.

El periodista pasa por una clase de tango, por una milonga, describe el clima que se vive en la ciudad, y la belleza de las mujeres, aunque pareciera ser sólo la calma que antecede a la tormenta.

"A los argentinos les gusta que sus políticos sean suaves y bien parecidos", comenta Aldworth y menciona las elecciones de octubre, los carteles por toda la ciudad, según él muy difíciles de diferenciar de las publicidades, al punto de comparar un afiche de Sergio Massa con una propaganda de ropa deportiva. Y no se queda ahí, porque sin dar nombres, habla de otros carteles partidarios que podrían hablar de "disfunción eréctil" o "seguros de vida".

Dicho esto se mete en ese campo -el político-, y menciona que de todo en el país hay "dos versiones". Así habla de Juan Domingo Perón, al que le atribuye que "aseguró los derechos de los trabajadores, la atención sanitaria para los pobres y un sistema de educación financiado por el estado", pero contrastado con que "también ayudó a un grupo de nazis encontrar escondites en la década de 1950".

De esta forma, sigue en una especie de reconstrucción histórica rocambolesca hablando del tumor que terminó con el fallecimiento de Eva y de alguien que escribió en aquel momento el graffiti "¡Viva el cáncer!" en una pared, de su muerte a los 33 años, del robo de su cuerpo que pasó "una odisea a través de América del Sur y Europa" y de su falso entierro en Milán.

De esta forma se mete en la actualidad y mencionan que el cuerpo "se encuentra hoy en el hermoso cementerio de la Recoleta" y que su tumba "es la más visitada", aunque pareciera que lo hacen sólo para remarcar que "el segundo lugar más visitado es una cripta donde un joven fue supuestamente enterrado vivo por accidente".

Lejos de seguir adelante, ahora el artículo vuelve hacia atrás y menciona las "manos robadas" de Perón, para luego reflexionar: "posiblemente como un recordatorio de las deudas financieras pendientes de pago".

¿Buenos Aires es una cuidad de...
El relato continúa hablando de los más a 30.000 desaparecidos en la última dictadura, de los niños nacidos en los campos de prisioneros, del sufrimiento a partir de una de las peores partes de la historia Argentina, todos comentarios y consideraciones basadas en los dichos de un guía del que solo sabemos se llama "Fabián".

Para el gran final elige ir a ver un partido de fútbol a La Paternal, al estadio Diego Armando Maradona, donde juegan Argentinos Juniors contra Estudiantes. Allí destaca el volumen de los gritos, la pasión de los hinchas y también los insultos.

Y para el remate de la nota y de la recorrida, quien escribe habla de un hecho en particular, a tono con todo lo que viene cuentando: la muerte de un hincha de San Lorenzo en el clásico contra Huracán al caer desde 50 metros, tras estar colgando de lo alto de una tribuna.

El recorte arbitrario, publicado en el medio neozelandés este miércoles, resulta extraño por lo menos y sin dudas no se concentra en las mejores partes de la capital. ¿Qué opinás?

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