La intención de las autoridades del Colegio De La Salle, de ceder parte de su histórico edificio educativo para que se transforme en un hotel de máxima categoría, con centro de convenciones y todo, volvió a dejar en el centro de la escena la relación “educación y negocios”, que tuvo su caso más emblemático con la “escuela shopping”, que hizo famosa el ex intendente porteño Carlos Grosso.
Si bien las realidades son distintas, porque en ese caso se trató de un supuesto negociado que aún hoy anda dando vueltas por los tribunales, se trata de un caso más de dos caminos que, en el terreno de lo ideal, no deberían juntarse.
En 1990, en una sesión trasnochada de fin de año, la Legislatura porteña había aprobado la cesión de parte de las instalaciones de la escuela Presidente Mitre, ubicada en la esquina de Pueyrredón y Sarmiento, del barrio de Once, para la apertura de locales comerciales, a una firma encabezada por un empresario al que supuestamente la comuna debía 400 mil dólares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Enseguida, se denunció que la concesión de la obra había sido entregada a una empresa fantasma relacionada con el menemismo. El caso ingresó a la justicia, el por entonces jefe comunal fue procesado y detenido, y todavía la causa anda de apelación en apelación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hoy, en otro contexto, las autoridades del Colegio De la Salle le anunciaron a los padres de la institución que el edificio que ocupan, en Riobamba al 600, podría transformarse en un hotel 5 estrellas, con centro de convenciones. Y hace un tiempo, también hicieron concesiones similares las autoridades del Colegio San José, en Balvanera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Además, muchas instituciones, en De La Salle mismo, suelen alquilar sus instalaciones para el dictado de carreras terciarias o universitarias de distintas instituciones, aunque sin perder el control edilicio ni con alteraciones importantes en su estructura.
De esta manera, el debate sobre la relación entre el mercado y la educación vuelve al tapete bajo una nueva forma, como síntoma de que algo no anda muy bien que digamos en el sistema de aprendizaje en el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario