Juntan firmas para no perder la tenencia de un nene tras la muerte de uno de sus hijos
Pablo Lanús y Elena Moreno Vivot, sufrieron la muerte de su hijo biológico Santiago y temen que la justicia les quite la guarda de un niño que vive con ellos.
La pareja sufrió la pérdida de Santiago, uno de sus hijos a quien se le cayó una rama en la cabeza el 7 de enero y murió en el acto. Mientras tanto, se encuentran luchando para mantener la crianza de un niño que está por cumplir 4 años y a quien cuidaron prácticamente desde que nació, porque la Justicia todavía no le encontró una familia.
A pesar de tener cinco hijos (Marcos, Alfonso, Catalina, Mateo y Santiago), quisieron sumarse a un proyecto de "familias en tránsito" para niños sin hogar. En 2019 los llamaron para decirles que había un bebé de 4 meses al que podrían darle abrigo de forma transitoria. La pareja pensó que iban a ser solo algunos meses los que el niño iba a estar a su cuidado. Sin embargo, pasaron casi 4 años, y el menor que presenta un retraso madurativo sigue con ellos.
“La ley dice que el límite son 180 días, pero nunca se cumple. Es imposible resolver la causa de un chico y encontrarle una familia en seis meses. El promedio es de un año. Eso fue lo que nos dijeron, pero pasó mucho más”, contó Elena.
Con el correr del tiempo, y al ver que el niño seguía creciendo con ellos y le iba a costar adaptarse a otra familia, decidieron empezar los trámites de adopción. Lo mandaron al mismo colegio donde llevaban a sus hijos y lo contuvieron todo lo necesario. Por eso, el matrimonio transformó su vínculo “transitorio” en lazos más fuertes.
“La asesora de menores, Cinthya Sánchez, se opuso desde un principio a que lo adoptemos. Ella nunca nos conoció, jamás pisó nuestra casa. Ella se atiene al libreto que dice ‘no se puede’, y jamás consideró todas las particularidades del caso", sostiene Elena.
Los últimos movimientos de la causa le generaron un dolor de cabeza a la familia Lanús-Moreno Vivot, ya que cambió la jueza que interviene y, en poco más de 15 días, la magistrada resolvió que deben entregar a José dentro de las próximas 24 horas en un servicio zonal, que le iban a buscar una familia después de 4 años.
De acuerdo al informe de la asistente social, José no está preparado para otra desvinculación. Y, aunque Pablo Lanús y Elena Moreno Vivot no tenían la idea de sortear el proceso de adopción, ya que ellos quisieron ser solo familia de tránsito, el sistema no funcionó y ahora deberán actuar para que el niño no sufra y corra el riesgo de quedarse sin familia.
“La Justicia está obligada a escuchar a José, tiene las herramientas para comprenderlo, pueden interpretar la voluntad y el deseo de José. Ya no importan los errores de la Justicia o los nuestros como familia en tránsito primerizos: el bien superior en la Justicia de familia es el niño”, recalcó Pablo.
Atravesados por el dolor, Pablo y Elena se ponen de pie para luchar por la adopción un chico que llegó a su casa “en tránsito” por un período de un año, pero la Justicia dejó por tres años y medio.
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