Pasar las vacaciones en un crucero ya no es tan inaccesible

Sociedad

*El sueño de viajar en un crucero ya no es un privilegio de los más ricos. Los precios bajaron y hay ofertas que ayudan a reducir los costos.
*minutouno.com recorrió las instalaciones del Sinfonía, uno de los buques de lujo que eligen a Buenos Aires como destino de su recorrido.

Un cartel que decía “al barco”, “to the ship” y “do navio”, dio la pauta de que el buque estaba cerca. Así, en medio de una oleada de cruceros de lujo que desembarcaron en la Argentina éste verano, el buque Sinfonía de la empresa MSC no quiso quedarse afuera de la movida. Con una ruta de viaje que pasa por Buenos Aires, cuatro destinos de Brasil, y Punta del Este durante 10 días, la propuesta es disfrutar de unas vacaciones completas y soñadas.


 


La fantasía de estar en la terraza de una embarcación a todo trapo, sentado en una cómoda reposera, con un margarita en la mano y al costado de una espectacular piscina y música con ritmos latinos de fondo ya no es un privilegio de unos pocos. Durante los últimos años, se transformó en un sueño accesible para muchos.


Por pronta reserva hay un 20% de descuento, el tercer pasajero viaja gratis y el cuarto paga el 25%.     


Superado de a poco el fantasma de la devaluación, los argentinos se animan a darse gustos nuevamente y el anhelo de un viaje en crucero volvió ser accesible para la clase media. “La gente está descubriendo que no son unas vacaciones tan caras como se cree”, dijo a minutouno.com la asistente del director del Sinfonía, Alejandra Ladrón de Guevara. 

Concretamente, los precios del viaje varían de US$890 a US$1.740 según la ubicación y las comodidades del camarote. El director de marketing, Máximo Conterno, especificó que existen 11 categorías de suites. Las más baratas son habitaciones internas, le sigue una categoría media que tiene ventanas al mar y las más caras son las que tienen balcones.

Pero sin dudas, uno de los factores que influyen y que ayudan a tomar la decisión de pasar las vacaciones en un crucero, es la variedad de ofertas que están disponibles. De entrada, se obtiene un 20% de descuento por pronta reserva antes del 31 de agosto para la próxima temporada. Además, el tercer pasajero viaja gratis y el cuarto sólo paga cerca de un 25% del precio por persona. “Las personas que ya hicieron otro crucero con nosotros pagan un 5% menos”, agregó Conterno.

Casi un all inclusive

En materia de cruceros, hay tantas propuestas como presupuestos. Pero independientemente de que se elija el más sencillo o el más lujoso, es una manera económica de viajar. Si se calculan todos los gastos por separado de un viaje de éste tipo, es muy probable que la suma sea mayor.

De antemano se sabe cuánto costarán las vacaciones y todo está incluido: comidas, actividades a bordo, shows en vivo, fiestas, casino, teatro, gimnasio, guardería para los más chicos,  peluquería y spa, entre otros. Sólo habrá que sumarle los servicios adicionales. En el caso de Sinfonía, las bebidas hay que pagarlas por separado pero hay promociones por la compra de paquetes. Así, 10 jugos de fruta fresca cuestan US$20, un café US$2 y una cerveza US$3.


La mayoría de los cruceros son all inclusive. En el Sinfonía está todo incluido menos las bebidas.     


“Lo que más nos gusta es la piscina, pero disfrutamos de todos los servicios. Estuve en otro crucero y la comida no era tan buena como esta, realmente es de categoría”, contó la brasileña Olga Soares de 74 años que se encontraba en la pileta del Sinfonía junto a su ñieta de 12 años.

¿Cómo son los pasajeros?

Al recorrer el crucero, el ambiente que se respira es de fiesta y a su vez de relax. Tal es el caso de Marta Núñez y Roberto Rodríguez, un matrimonio que vive en San Juan y desde hace una década eligen pasar sus vacaciones de ésta manera. “Preferimos menos días pero bien completos”, reconoció la mujer.


 


La idea de que se encuentre diversión, entretenimiento y gente nueva es una demanda muy común por parte de los viajantes. Por eso, el hecho de que el recorrido sea por América del Sur y que la mayoría del público tenga sangre latina ayuda a cumplir con la “fiesta tropical” esperada. Para Núñez, los buques del caribe tienen muchos pasajeros norteamericanos y menos clima festivo.


 


Si de edades se trata, la asistente del director del Sinfonía explicó que el público varía según el mes del año. En diciembre, hay un promedio de edad de 30 a 60 años, en enero muchísimas familias y en febrero, que los chicos ya se preparan para el colegio, viaja más gente sóla, matrimonios o grupos de amigos.


 


 

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