Uno de los fugados de Marcos Paz ya se había escapado de Ezeiza

Sociedad

Junto a Gabriel Raúl Figueroa, condenado a prisión perpetua por el crimen de Matías Berardi, el joven secuestrado y asesinado en Ingeniero Maschwitz, se escapó Luciano Javier Campos. Éste último ya había logrado escaparse del Penal de Ezeiza en agosto de 2013.

La Justicia investiga cómo se produjo la evasión, al tiempo que las fuerzas de seguridad realizan distintas diligencias en procura de recapturarlos, informó el Servicio Penitenciario Federal (SPF).

En un comunicado de prensa, el SPF indicó que la fuga ocurrió "esta madrugada" en el "Complejo Federal II" de dicha localidad del oeste de la provincia de Buenos Aires.

"Tras la cena, los internos permanecieron en el salón de usos múltiples de la unidad residencial 2. Al momento de conducirlos de regreso a sus celdas y realizar el correspondiente recuento se detectó la ausencia de los detenidos Luciano Javier Campos y Gabriel Raúl Figueroa", precisó el informe penitenciario.

Luego de descubrir la fuga, las autoridades del penal dieron intervención al juez Federal en lo Criminal y Correccional 2 de Morón, Claudio Daniel Galdi, quien quedó a cargo de la causa caratulada como "evasión".

Gabriel Raúl Figueroa estaba condenado a prisión perpetua por el crimen del joven Matías Berardi, quien fue secuestrado a las 5.30 del 28 de septiembre de 2010 en el cruce de ruta 26 y Panamericana, en Ingeniero Maschwitz, donde bajó de una combi cuando regresaba de una fiesta de egresados en Capital Federal.

Por su parte, Luciano Javier Campos había llegado al penal de Marcos Paz luego de fugarse del penal de Ezeiza en agosto de 2013. En octubre de ese año, fue recapturado. Sobre él pesa una condena por "homicidio agravado".

A las 6.20, se inició una serie de ocho llamados extorsivos en los que la víctima les avisó a sus padres que estaba secuestrado y los delincuentes exigieron un rescate de hasta 30.000 pesos.

De acuerdo al expediente, la banda trasladó al chico al taller que Souto tenía en avenida Sarmiento 407, de Benavídez, partido bonaerense de Tigre, donde lo tuvo atado y vendado en un baño.

Tras pasar 14 horas cautivo, Matías logró escapar y comenzó a pedir ayuda entre los vecinos a quienes les decía que lo tenían secuestrado, pero no logró que nadie lo ayudara, ni refugiara.

Según lo declarado por varios testigos, mientras Souto y Facundo Maidana persiguieron con un auto y lograron recapturar a Berardi a dos cuadras, en las puertas de un cementerio, las mujeres de la familia salieron a la calle a los gritos a decirle a los vecinos que en realidad era una ladrón que había intentado robarles.

La víctima fue trasladada a un descampado ubicado en un camino de tierra a 300 metros de la ruta 6, a la altura de Campana, donde los asesinos le efectuaron dos disparos con una pistola calibre 11.25, uno de los cuales ingresó por el omóplato derecho de la víctima y le ocasionó la muerte.

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