¿Quién se estresa más a la hora de presentar un novio?

Sociedad

*El momento en que los hijos presentan a su pareja a los padres representa para muchos una situación traumática. Sin embargo, están quienes lo toman como algo natural.
*Miedos, expectativas y ansiedad se ponen en juego.

Presentar a los padres la pareja de uno es una situación difícil para muchos. Nervios, ansiedad y miedos se juegan a partir  de esta situación tanto de un lado como del otro. Sin embargo, están quienes lo toman como otro acontecimiento más de la vida sin darle mayor importancia.

Lo cierto es que la presentación familiar es una situación con doble cara y  por más que los tiempos hayan cambiado no deja de suceder. Es posible que esta situación, a diferencia de años atrás, se repita más de una vez y no sea aquel que va a la casa el que termine en el altar.


 


Pero existe y  significa  en el caso de los padres un juego de expectativas respecto de aquel o aquella que poseerá a su hijo. Y en el caso de ellos, la presión y los nervios de la aprobación o desaprobación del sujeto en cuestión.

Me roban a la nena

“Marcos cayó bien de entrada porque es re dado y su perfil lo ayuda. Trabaja, estudia, tiene una linda familia y encima es lindo.  Así que mi mamá chocha, porque siempre tuvo miedo que le caiga con algún desastre”, contó Vanesa (25) en dialogo con minutouno.com.

La psicóloga Graciela Cafici explicó que los padres suelen tener temor de que el novio o la novia no responda a los ideales que ellos tienen para sus hijos y eso les genera sufrimiento en el momento de la expectativa y la espera. La especialista agregó que el que los hijos formen pareja significa que están creciendo y madurando y eso provoca en los padres temor a perder el afecto de ellos en manos de otro.

“Me costó mucho aceptar que estuviera de novia. Quizás es porque era chica. Un día me dijo que estaba de novia y yo casi me muero. Encima el chico era un vago, pero lo tuve que aceptar”, contó Zara (54).

El caso de Nicolás, padre de Romina (24), es el contrario: “El chico entró como un amigo y después la relación se fue profundizando hasta que nos enteramos que eran novios. Ya teníamos un panorama de él y nos caía muy bien. Veíamos que la mimaba mucho y la cuidaba y eso ayudó. Es distinto que si hubiera caído de golpe. De hecho la segunda vez que vino le preparé una picada”.

Que sea lo que sea

Para Cafici en el caso de los hijos la reacción ante esta situación va a depender del grado de independencia que tengan con respecto a los padres: “Si los hijos son muy dependientes de sus padres la opinión de ellos les va a afectar más y van a vivir el momento de la presentación de modo más traumático”

Luciana (18) es de las que tomó la situación como algo natural. “Lo traje  a casa a comer con toda la familia. Pero no tuvimos ni miedo ni nervios. Yo hablaba mucho con mi mamá  y ella sabía todo. Además siempre fui muy independiente y por eso quizás me tuvieron mucha confianza con mi novio”.

A su vez, la especialista aclaró que la edad influye mucho ya que “si el hijo es lo suficientemente maduro para discernir si el acompañante que eligió es conveniente o no, no se verá tan afectado por lo que sus padres pueden decir, más allá de que se equivoque o no”. Otro de los factores que influye, agregó la especialista,  es la seguridad que la persona tenga con respecto a sí mismo y a la relación.

Cecilia (22) confesó que los nervios la envolvieron el día que decidió caer de imprevisto a su casa con su novio. Sin embargo, contó que todo fue bien. “Estaba mi mamá y mi hermana. Mi vieja estaba re contenta pero cuando llegó mi papá me di cuenta que a el no le cayó muy bien. Se le notaron los celos y además él es de la idea de que primero me tengo que dedicar al estudio y después a buscar novio. Pero la verdad no pasé mas que nervios porque no había razón para que lo desaprobaran”, afirmó Cecilia.

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