Un ejemplo de superación: de cartonero, a marino en la Fragata Libertad
Es santiagueño, tiene 22 años, y le costó mucho llegar a cumplir su sueño. Ahora integra la flota del buque escuela y se prepara para su bautismo en altamar. Conocé su increíble historia.
PREPARACIÓN
Mientras seguía cursando el quinto de la secundaria, comenzó a prepararse con la ayuda de un profesor de Matemáticas que también le enseñó Física y Química, después de clases. Además, una catequista le enseñó Lengua y Literatura. Como no podía pagarles y su tenacidad y entusiasmo seguía intacto, Olinda acordó lavarles y plancharles la ropa.
Así Leoncio pudo rendir e ingresó como aspirante a la Escuela de Suboficiales de la Armada, en el 2013. Le costó mucho reunir el dinero para viajar a Tucumán, desde donde salía el colectivo para Punta Alta (Buenos Aires), y ese día sólo pudo acompañarlo su papá. Era la primera vez que se iba de Santiago, y con él todos sus recuerdos.
"Estuvimos un mes sin saber nada, sufriendo sin tener noticias. Luego pudimos viajar gracias al intendente, Hugo Infante, que nos dio los boletos para ir a Bahía Blanca. Allí supimos que se quedaba en la escuela y fue una gran alegría. Aunque pidió dos o tres veces la baja, porque se encontraba solo y la nostalgia lo abatía, no le dieron porque era muy buen alumno", dijo la madre de Leoncio. Y en abril del 2013, el joven trajo de regalo la estrella de honor por ser buen alumno y buen compañero.
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