Santojanni: un hospital con una larga historia de violencia

Sociedad

Los incidentes por la muerte de Jennifer Farías se suman al ataque de la barra de Nueva Chicago y al apuñalamiento de un joven dentro del centro médico.

Luego de los incidentes producidos por familiares y amigos de una joven que murió en el hospital Santojanni, el centro médico vuelve a ser eje a la hora de discutir la prestación de garantías de seguridad en el establecimiento.

El lunes, familiares de Jennifer Farías reclamaron por la muerte de la adolescente, a tres días de haber dado a luz en el hospital. Andrea, hermana de la joven, contó a Minutouno.com que se presentó una denuncia contra el centro médico por negligencia, mala praxis y abandono de persona.

Por la "falta de respuestas", se realizó una manifestación en el hospital que derivó en pintadas y agresiones físicas al personal.

Tras los incidentes, Marcelo Struminger, anunció que realizarán un paro por 24 horas en reclamo de medidas de seguridad.

El conflicto desatado por la muerte de Jennifer no es el primero. En enero de 2012, un sector de la hinchada de Nueva Chicago tomó la guardia del Santojanni para intentar atacar al presunto asesino de Agustín Rodríguez, fallecido en un enfrentamiento entre barras.

El episodio se desató luego de que dos facciones de la barrabrava de Chicago se enfrentaran en Lisandro de la Torre y San Pedro, en el barrio porteño de Mataderos. En la disputa, Agustín Rodríguez fue asesinado presuntamente por Aldo Barralda, quien permanecía internado en el Santojanni por una herida en el abdomen.

      Embed

En abril de 2011, un joven de 22 años fue apuñalado en el cuello mientras esperaba ser atendido en la guardia del centro de salud.

El joven había concurrido al Santojanni para ser atendido por una herida cortante que había sufrido en una mano cuando un hombre de unos 25 años, lo increpó y lo acusó de haber intentado asaltar su local de belleza, situado a dos cuadras del hospital.

      Embed

Marcelo Paravagna, padre del joven herido, explicó que cuando caminaban hacia la guardia su hijo se desvaneció, golpeó contra la puerta del comercio y, sin quererlo, abrió la puerta.

El dueño del lugar y su mujer salieron a la calle, los insultaron y luego lo alcanzaron en la sala de guardia. Allí, el agresor ingresó al lugar y apuñaló a Paravagna.

Luego de estos episodios, Marcelo Struminger pidió mayor presencia policial, algo que luego se concretó, y medidas de seguridad "efectivas y sustentables".

Dejá tu comentario