Se busca hombre o mujer con cama afuera para noviazgo

Sociedad


  • Reacostumbrarse a la vida de soltero no es fácil. Pero tampoco lo es adaptarse a una nueva persona.
  • Por eso, minutouno.com lo invita a conocer las razones que encuentran los miembros de una pareja que vienen de un matrimonio anterior para desechar la idea de otra convivencia.

Después de haber estado casados y una vez elaborado el duelo que implica una separación, gran parte de los que deciden “volver al ruedo”, tienen en claro que no repetirán errores del pasado y buscan una relación más sincera y permisiva que incluya cama afuera.



Con esto, no es la intención desmerecer a las familias ensambladas, esas que se funden en el famoso enredo de “los tuyos, los míos y los nuestros”. Sólo que la realidad no siempre coincide con el ideal de las comedias americanas.


Cuando hay chicos de por medio, no es fácil incorporar una nueva pareja a la casa.    

Al momento de formar una nueva relación amorosa, los miembros de la pareja evalúan cuestiones como el respeto por los espacios propios, el miedo a un nuevo fracaso, las ñañas características de cada persona que se exacerbaron con la edad y el rechazo de los hijos a que una persona ajena a la familia irrumpa en su intimidad.

Precisamente de eso habló Susana (48), separada, madre de 3 hijos adolescentes y de novia hace casi dos años: “Por supuesto que para una madre primero están los hijos y estar bien con ellos, que no es tarea fácil. Cuando se presenta una persona, como todo noviazgo, lleva tiempo conocerse y adaptarse al otro”.

El hecho de mantener el espacio y los tiempos propios también es un factor que incide a la hora de optar por la “no convivencia”. Para Nélida Gastaldi, psicóloga especialista en pareja y familia y miembro fundador del CIAP, se hacen más exquisitos en la selección del otro y suelen respetar la actividad y los ritmos de vida del nuevo compañero.



Tal como sostuvo a minutouno.com Daniela Di Segni, autora de “Busco al hombre de mi vida, marido ya tuve”, con los años las mujeres se vuelven  cada vez más reacias a compartir el baño y el placard.

O según la experiencia de Jorge (42),cuando sos joven aceptás otras cosas”. Para el abogado que se divorció hace 6 años y que ya probó con otras mujeres, por más que te lleves bien en la cama, convivir con esa persona si tenés hábitos y costumbres diferentes no va a ser bueno. “Con una en especial, sexualmente estábamos bárbaro,  pero en lo cotidiano no teníamos los mismos objetivos”, resume.


"Con los años, las mujeres se vuelven más reacias a compartir el baño o el placard", Daniela Di Segni.     

 


Tampoco es un tema menor el factor económico. “Cuando uno convive, el peso de compartir todo, incluso el sueldo, puede hacer que se confundan los roles y se generen roces”, sostuvo Gastaldi a minutouno.com.

La fantasía de lo ideal

Para algunos, mantener un vínculo con cama afuera es una situación perfecta. Entre ellos se encuentra Di Segni: “Es casi ideal. Si tenés hijos, por eso. Y si no los tenés, por eso también, porque te acostumbrás a vivir sóla y hacer lo que se te ocurra con la facha más inesperada”.

A Viviana (50), le sucede algo parecido. Divorciada hace más de 10 años, el día que su ex se lleva a la hija menor que tienen en común, ella aprovecha para irse a dormir a la casa de su actual pareja, sin olvidarse de los fines de semana. “Nos cuestan las despedidas y esperamos con ansiedad los encuentros”, cuenta la contadora.

Eso sí, que quede claro: “Cama afuera no quiere decir que sea liberal”. Eso es lo que aclara Gastaldi. Para la especialista en pareja, si bien el hecho de no convivir conserva el secreto, la magia y la sorpresa, toda relación es una construcción y un descubrirse continuamente.

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