Tips para dar masajes eróticos

Sociedad


  • ¿A quién no le gusta recibir caricias placenteras que ayuden a despertar el deseo sexual?
  • Para saber de qué manera hacerlo, una masajista profesional matriculada reveló sus secretos a minutouno.com.

El tacto es uno de los sentidos más placenteros del cuerpo humano. De hecho, si evocamos situaciones eróticas, la mayoría de ellas estén relacionadas con él. Así aparece el primer abrazo, la primera caricia robada o el primer beso apasionado.





Para que el masaje no se torne aburrido tiene que durar de 15 a 20 minutos            

Es que las caricias son una de las formas más bellas de demostrar afecto. Pero también son una manera excelente de encender el fuego. Y ya que a veces expresar el deseo con palabras es más difícil de lo que se cree, qué mejor que un buen masaje erótico para romper el hielo.

“Es un regalo que le hacemos a nuestra pareja y de ninguna manera es recíproco. Después de que uno recibió el masaje no tiene ganas de hacerle lo mismo al otro. Sí en otro momento, pero no en el mismo encuentro”, aclaró a minutouno.com Paola Kullock, masajista profesional matriculada y dueña de una escuela de sexo en la que, entre otras cosas, enseña masajes eróticos y descontracturantes a hombres y mujeres. 

Tener en claro la diferencia entre un masaje tradicional y uno de este tipo también es importante. Tal como explica la masajista, la intención es despertar al compañero y no relajarlo. No sirve para descontracturar sino para estimular las terminaciones nerviosas y que al final culmine en un orgasmo.

El paso a paso

A priori, para que las manos expresen todo lo deseado se necesita de tiempo, un ambiente adecuado y mutuo acuerdo de las partes. “Si uno quiere hacer el masaje y el otro se levanta, se mueve o se distrae con cualquier cosa, no sirve”, apunta Kullock.

Es importante desconectar los celulares, apagar la televisión y buscar un lugar que resulte cómodo, es decir, la cama. Eso sí, nada de música de “pajaritos”, esas que suelen poner como telón de fondo en un spa. Es mejor un blues o un estándar de jazz lento.


    La intención es despertar al amante, no relajarlo. Para ello son caricias eróticas.


Antes de iniciar el masaje, nunca está de más bañar al compañero. Acto seguido, quien vaya a recibir las caricias se acuesta boca abajo y comienza a disfrutar del placer.

Por su parte, el o la masajista de turno comienza por los tobillos y de a poco va subiendo. Los movimientos no deben ser muy suaves porque generan cosquillas y rompen el clima, sino circulares y no rítmicos. También hay que tener en cuenta la parte más difícil de aprender según la masajista: que cada mano haga una cosa diferente.

Entrar en sintonía con la otra persona por medio de la mirada o de la respiración es una de las mejores formas para saber si el agasajado está disfrutando. Si tiene los ojos abiertos, los cerrará cuando sienta mayor placer. Y si los tiene cerrados, los apretará aún más fuerte.

De parte de quien realiza el masaje, es recomendable hacer de cuenta que ese cuerpo es desconocido y tomarlo como si fuera una excursión por cada rinconcito de la silueta del amante.

En cuanto a la implementación de aceites o cremas para mejorar las caricias, Kullock recomienda dejarlos para último momento y que sean lo más neutros posible ya que algunos producen alergias.

Para el final, la pregunta del millón: ¿cuánto tiempo lleva todo esto? “No es eterno.  Pensar que se debe extender por largo rato es un error de las mujeres. En verdad, dura unos 15 a 20 minutos”, finaliza la masajista.

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