Televidentes de duelo

*Según el antropólogo Marc Augé, quienes nos dan las noticias por televisión “se convierten en figuras tan indispensables en el hogar como quienes viven realmente en él”.


Tal era el caso del periodista Mario Mazzone. Por eso, los televidentes hoy estamos de duelo.


 


La televisión está de duelo. Todo Noticias (TN) hoy transmite con la imagen de una cinta negra a la derecha de la pantalla. En Canal 13, Jorge Guinzburg y su equipo estuvieron apenas un par de minutos al aire, y fue para explicar que hoy no harían  “Mañanas informales”: estaban demasiado doloridos como para poder llevar adelante el programa. Ayer, TN tituló “Sólo dolor” y las voces tristes de los presentadores dieron cuenta de lo ocurrido: “Es la noticia que nunca hubiéramos querido dar: murió Mario Mazzone”.



Periodista y locutor, Mario Mazzone trabajaba en TN desde el nacimiento de la señal, hace ya catorce años. También desde el momento del debut integraba el equipo de “Mañanas informales”. Es decir que Mario Mazzone estaba en nuestras casas todos los días durante muchas horas. La noticia que sus colegas de TN nunca hubieran querido dar es la misma que los televidentes nunca hubiéramos querido conocer. De ahora en adelante, para nosotros va a ser muy duro el hecho de encender el televisor y no encontrar a Mazzone en su horario habitual trayéndonos las noticias a casa a través de TN. Probablemente, sentiremos que algo ha dejado de estar en su lugar, que algún orden se ha roto, que alguien metió la mano en la armonía cotidiana y la ha dejado patas arriba.

Sucede que, como dice el antropólogo Mar Augé, la televisión funciona como “el principio organizador del tiempo en organizador del tiempo en cada día, en cada semana, en cada año”. Interesado en conocer el particular vínculo que los espectadores establecemos con la TV y, sobre todo, con quienes aparecen en la pantalla, en “La guerra de los sueños”, Augé escribió: “Lo mismo que los primeros campanarios de las iglesias, la televisión marca las horas del día. Como toda liturgia, anuncia los oficios de la semana. Como toda religión, se modela según el ritmo de las estaciones del año. Por eso mismo, introduce en cada hogar rostros que son muy familiares, puesto que se los espera ver a horas fijas y de los cuales puede uno sentir que los ha elegido, puesto que en cualquier momento es posible cambiar de canal. La casa se puebla así de pequeñas divinidades domésticas, amables, tranquilizadoras, de humor siempre parejo. Las figuras femeninas o masculinas que comentan noticias de actualidad se convierten a la larga en figuras tan indispensables en el hogar como quienes viven realmente en él”.

Para quienes tenemos el hábito de informarnos a través de TN los periodistas a cargo de cada turno informativo forman parte de nuestro cronograma cotidiano. La ceremonia de encender el televisor y que Mario Mazzone estuviera allí, en el horario previsto, dispuesto a darnos las noticias de lo que sucede en la Argentina y en el mundo tenía, efectivamente,  algo de tranquilizador.

Y para colmo del profesionalismo, a pesar de haber estado luchando contra la enfermedad que terminó con su vida el domingo último, Mario Mazzone no dejó de cumplir con el pacto tácito entre los periodistas televisivos y la audiencia: siguió mostrándose “amable, tranquilizador y de humor siempre parejo”, para decirlo con las palabras del antropólogo Augé.

La televisión argentina está de duelo por la muerte de Mario Mazzone. Para sus compañeros de TN y de Canal 13, murió un excelente profesional y un colega muy  querido. Para nosotros, los televidentes, murió un  valioso periodista y, como diría Marc Augé, una figura tan indispensable en nuestros hogares como quienes vivimos realmente en él. Nosotros también estamos de duelo.

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