Tenis mojado: ¿Y si la lluvia no se detiene en Roland Garros?


  • La lluvia no cesa en París. El clima no quiere que Roland Garros se lleve a cabo con normalidad: pasadas dos jornadas de competición, aún no se completó ni el 20% de la primera ronda.
  • Pero, ¿qué pasa si no para de caer agua en el segundo Grand Slam del año?

El torneo, por regla, debe acabar en el tercer domingo de competición, en este caso el 10 de junio. Sólo una vez, desde la era abierta (1968), la final se disputó dos días después de lo permitido porque la lluvia no daba tregua. Fue en 1973, cuando Ilie Nastase venció a Nicola Pilic.

El problema acá, es que no es un sólo un partido el que debe jugarse. El certamen recién comienza y son más de cien encuentros los que se están postergando.

La solución que tiene la organización del evento para estos casos es restar días de descanso a los jugadores. Recordemos que los encuentros de Grand Slam se juegan cada dos días. Otra, será adelantar el horario de inicio de los partidos, que hasta ahora estaban comenzando a partir de las 11 de la mañana (hora local). En el peor de los casos, los jugadores deberán disputar más de un encuentro en el mismo día. Aunque esto último sería casi impensado ya que las maratones tenísticas de cinco sets se vuelven casi inhumanos.

Con las precipitaciones que acechan Roland Garros, los jugadores deben estar resguardados para evitar cualquier tipo de enfermedad. Por esto, quienes deben disputar su partido mientras está lloviendo, permanecen en la sala de jugadores, que es un espacio especialmente creado en el predio de canchas, para que aquellos participantes del torneo que están a punto de jugar, tengan un lugar para recrearse. En esta sala suele haber Play Station, pool, tenis de mesa, televisores, etc.

Aquellos que en el día no juegan, permanecen en el hotel que la organización les provee, al igual que el traslado y la alimentación.

Con el alojamiento, no hay problema para los jugadores ya que no son ellos quienes deben afrontar el gasto. A menos que quieran estar con sus familias y entonces sí, se pagan por su cuenta una habitación en el hotel que ellos deseen. Aparte, el torneo les cubre el hospedaje hasta un día después de la eliminación. Por ejemplo, si un jugador pierde el martes, el jueves ya tiene que haber dejado la habitación.

Las expectativas por el torneo más importante del mundo sobre polo de ladrillo son muchas y muy grandes. Hasta ahora, pocas son las que el tiempo permitió colmar. Por eso, esperemos que la lluvia pare y que el sol salga para llenar de tenis los ojos del mundo.

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