Tips para no bajar los brazos en la lucha contra el mal olor

* La transpiración es un problema que por común no es menos molesto.
* Especialistas le contaron a minutouno.com de dónde viene y cómo darle salida a los aromas corporales desagradables.

Como muchos males éste también tiene su síntoma, un molesto y oloroso indicio que sufre quien lo padece y las personas que lo rodean. Es que la transpiración no solo le huele mal al afectado sino que lo avergüenza ante su entorno.

Valeria (24) aún recuerda lo que sufrió siendo una adolescente, a principios de los 90,  con su querida y odiada campera “Lacar”. “El saco no tenía la culpa, pero la tela de avión sumado a mi fuerte transpiración me provocaba un fuertísimo olor a cebolla”, se lamentó.

Esto se debe a que, según explica la licenciada en Nutrición María Emilia Mazzei, “hay ciertos alimentos que pueden hacer que las personas transpiren con ese olor. Especialmente aquellos que tienen azufre como la cebolla o el ajo”. Asimismo el exceso de otros como la cafeína o los chocolates pueden incentivar su aparición.
Algunas mujeres llegaron a usar protectores femeninos bajo las axilas para paliar el mal olor     


Ahora bien, ¿se nace con él o se lo gesta en vida? Las causas de la sudoración y el mal olor son principalmente hormonales y nerviosas, explica el médico endocrinólogo Marcos Manavela, miembro de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo . Claro, que prendas de mala calidad, ropa ajustada, falta de higiene, o ciertas condiciones ambientales puede fomentar el mal olor.

Ni la peor colonia…

Ya conocemos su aroma. Pero ¿de dónde proviene esta indeseable fragancia? Se suele decir que –al igual que el gas- la transpiración en si misma no tiene olor sino que éste se produce por un factor externo que alerta su presencia. Puntualmente, la desagradable esencia se originaría por el excremento de ciertas bacterias.

“Esto produce una contaminación en la zona y genera la sudoración con olor”, puntualizó Manavela que en su consultorio busca descartar las causas hormonales de este padecimiento “ya que de ser así hay que medicar” o, caso contrario, deriva a un dermatólogo.

Paola (22) sufrió la indecisión de los especialistas y decidió resignarse en la causa antichivo. “La dermatóloga decía que era hormonal y la ginecóloga que tenía que ver con la edad pero era una cuestión de piel. No le vi solución y me la banqué.

Chau chivo

Marita (56) contó que antes de la aparición de los antitranspirantes tenía que soportar con mucha vergüenza las manchas producidas por la transpiración. “Tenía aureolas que solían llegarme hasta la cintura”. Por eso para prevenir que las pruebas del delito asomen, la mujer prefería no usar remeras oscuras. |

Si de soluciones, se trata se puede optar por varios caminos o bien evitar malas costumbres higiénicas o adquiriendo productos especiales para combatirlo.

Por un lado se debe tomar agua y reducir el café, chocolate, bebidas colas que estimulan glándulas apocrinas. También conviene evitar el consumo de ajo,  comino o el curry. En cuanto a los productos antitranspirantes los desodorantes más efectivos son los contienen aluminio o zinc. Y, si de de remedios caseros se trata, aplicaciones vinagre y el jugo de lima.

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