Un partido que no salva el semestre de ninguno
*A poco de una nueva edición del clásico de Avellaneda entre Racing e Independiente, minutouno.com te cuenta cómo llegan los equipos, y por qué, más allá del resultado que consiga cualquiera de los equipos, no ayuda en mejorar la pésima campaña.
*Los dos van por una victoria que deje un mejor sabor a ambos equipos, que hoy por hoy, deambulan por los últimos puestos de la tabla.
Se acerca el clásico, por Avellaneda los hinchas de Independiente y de Racing ya cuentan los minutos para el inicio del partido más importante, ese partido que define por un semestre quien es el que manda en el barrio, y si bien una victoria no salva el semestre para ninguno de los dos equipos, haría que el campeonato no termine con mal sabor de boca.
El presente de Independiente, si bien no es de lo mejor, al compararlo con la situación que atravesaba al principio del Clausura se antoja algo mejor, el cambio de entrenador llenó de energía a un plantel que venía golpeado. “Pepé” Santoro se encargó de motivar a los jugadores para que levantaran su nivel y eso se pudo palpar en los últimos partidos, sobre todo en el encuentro ante River.
Jugadores como Oscar Ustari, Daniel Montenegro o Rodrigo Díaz levantaron mucho en sus actuaciones, y eso sirvió ya que el equipo necesitaba de esos puntales, especialmente el arquero, referente e ídolo del club, por ser parte de lo que habitualmente se conoce como “riñón del club”.
Los hinchas del Rojo perciben el cambio de actitud de los jugadores, y por eso, al igual que en todo el campeonato, acompañaran en gran masa el domingo, ya que agotaron las 7800 populares que Racing le dio.
En tanto la “Academia” llega al partido contra su máximo rival todavía acomodándose al cambio doble cambio de entrenador, en muy poco tiempo, ya que cuando “Mostaza” Merlo fue despedido, quien se hizo cargo del plantel fue el coordinador de inferiores Miguel Ángel Micó, quien se sabía que iba a estar al mando del plantel un breve período, que fue por unos partidos hasta que asumió Gustavo Costas.
Los cambios repentinos se notan, y en un grupo grande como lo es un equipo de fútbol, más. Durante la conducción de Merlo el equipo deambulaba por el fondo de la tabla, pero con un nivel muy bajo. Con la mano de Micó la cosa mejoró un poco, pero su paso fue fugaz.
El debut de Costas fue poco auspicioso, la derrota contra Central, fue mucho más que eso, porque lo demostrado en la cancha, para hinchas, y de seguro para el cuerpo técnico, distó de ser lo ideal.
Si se mira la tabla, asombra que dos equipos con planteles ricos y en condiciones de pelear por el título estén tan abajo, y en el caso de Racing que golpea las puertas de la promoción, la cosa es más que complicada. Por eso, más allá de que el triunfo no les salve el semestre, como a veces dicen, con el cassette puesto, todos los jugadores, el resultado del clásico servirá como trampolín para encarar el cierre del torneo de la mejor manera posible.
Dejá tu comentario