"Von Wernich privó a las víctimas incluso del infierno"

Télam
Por Télam

  • El Tribunal que juzgó al ex capellán de la Bonaerense lo calificó de "torturador calificado" por haber cometido los crímenes con saña y alevosía.
  • Además lo acusó de haber usado sus hábitos para transmitir confianza y tranquilidad a los familiares de las víctimas mientras se cometía el genocidio.

 


El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata aseguró hoy que Christian Von Wernich "es un torturador calificado y asesino" que formó parte de un plan criminal durante la última dictadura militar y que para cometer esos actos "utilizó sus hábitos sacerdotales".

Esa calificación la dio a conocer el juez Carlos Rozanski, durante la lectura de los fundamentos por los que se condenó al ex capellán de la policía bonaerense a reclusión perpetua por su actuación en la dictadura militar.

Para dar una noción de los padecimientos ocasionados por el cura a las personas secuestradas, el Tribunal sostuvo que con su accionar "privó a las víctimas incluso del infierno que, cuanto menos, da alguna clase de esperanza".

Von Wernich fue trasladado a La Plata desde el penal de Marcos Paz, donde cumple la pena, pero sólo ingresó a la sala de audiencias unos minutos, debido a que el Tribunal lo autorizó para que se retire.

Tal como lo hizo durante todo el juicio, el sacerdote entró al recinto fuertemente custodiado y con un chaleco antibalas y se ubicó detrás del blindex colocado para evitar posibles agresiones.

Tras ese trámite, Rozanski continuó con la lectura de los fundamentos en el que hizo hincapié en los numerosos elementos probatorios incorporados en la causa "que lo acreditan plenamente responsable de los hechos por los que se lo acusó".

Así le imputó la coautoría en los homicidios del denominado "grupo de los 7" que conformaban Liliana Galarza, Magdalena y Pablo Mainer, Cecilia Idiart, Domingo Moncalvillo, Nilda Salomone y María del Carmen Morettini, quienes fueron asesinados cuando eran trasladados bajo la promesa de que salían del país.

El Tribunal no sólo tuvo en cuenta los testimonios de los familiares de las víctimas, sino que también consideró la declaración de un ex policía, Julio Emed, quien declaró ante la Conadep que participó de esos operativos y que Von Wernich estaba presente.

Según el fallo, el ex capellán "tuvo responsabilidad en la planificación, cooptación y posterior ejecución del plan que terminó con la vida de este grupo de personas a quienes él mismo les había asegurado que saldrían del país, tras ganarse su confianza y usando como ardid su calidad de sacerdote".

"Von Wernich cumplió un rol específico y siniestro consistente en un fluído contacto con los familiares a fin de mantenerlos tranquilos y esperanzados hasta que se consumaran los homicidios y desentenderse -como hizo hasta el día de la fecha- de cualquier vinculación con lo finalmente sucedido, la muerte de los siete, logrando así la impunidad de la que gozó durante 30 años", destacaron en el fallo.

Además, calificaron a los homicidios como "triplemente calificados" debido a que "no queda duda que fueron llevados a cabo con ensañamiento y alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas y para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro".

El Tribunal que integran Rozanski, Horacio Isaurralde y Norberto Lorenzo condenó el pasado 9 de octubre a Von Wernich a reclusión perpetua.


 


Es el primer sacerdote de la Iglesia Católica argentina en ser condenado por delitos de lesa humanidad en el marco de un genocidio ocurrido en el país entre 1976 y 1983.

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