Caos en Puente Pueyrredón por marcha de colectiveros de la línea 60
Luego de que los choferes fueran desplazados por la policía de la terminal de Constitución, los empleados decidieron bloquear la subida de la avenida Mitre al acceso. Las alternativas son los puentes Avellaneda, Victorino de la Plaza y Bosch.
Los choferes de la línea 60 que cortaban esta mañana la avenida Mitre en Avellaneda en su acceso al puente Pueyrredón, en el marco del conflicto que paraliza el servicio por el despido de más de medio centenar de trabajadores de la empresa Monsa, comenzaron a marchar después de las 8.30 hacia la ciudad de Buenos Aires, dejando habilitado uno de los carriles de esa mano.
El conflicto, que ya lleva más de dos semanas, se agudizó esta mañana, cuando en la cabecera de la empresa en el barrio porteño de Constitución se hizo presente la Policía Federal con una orden judicial, en momentos que los trabajadores realizaban una asamblea.
"La situación es muy delicada, vinimos al puente a realizar la protesta porque en la cabecera de Constitución, ubicada en la calle Guanahani al 200, donde realizábamos una asamblea, la policía rodeó el lugar y mantiene encerrados a 28 compañeros con camiones de Infantería y también con hidrantes", había contado más temprano a Télam Santiago Menconi, delegado gremial.
El delegado recordó que "existe un lockout patronal", que "hay 53 compañeros despedidos" y que "hasta el momento por parte de la empresa sólo hubo provocaciones y nunca llamaron al diálogo".
El lunes, la línea 60 de colectivos funcionó con un servicio reducido tras un principio de acuerdo alcanzado con la UTA para la reincorporación de los choferes despedidos, y la noche la policía inició un operativo de desalojo en la cabecera Constitución.
El conflicto, que ya lleva casi 20 días, volvió a complicar a unos 250.000 pasajeros que utilizan a diario los colectivos de la línea 60, dado que circularon apenas unas pocas unidades de las 340 que dispone la empresa Monsa.
Cerca de las 22.30, por orden de la jueza federal María Servini de Cubría, unos 70 efectivos de la seccional 26a., a cargo del subcomisario Sánchez, inició un operativo de desalojo de la cabecera Constitución, que continuaba una hora después en un clima de tensión, según denunció a DyN el delegado Santiago Menconi.
"Hay un carro hidrante y 15 celulares, además de un micro de cortina, que no nos deja ver qué está pasando adentro", dijo el gremialista, quien junto a otros compañeros había abandonado temporalmente la cabecera luego de 36 horas de permanencia.
Además, agregó que la policía "bloqueó las comunicaciones", y advirtió: "Sabemos que los van a reprimir y a sacar por la fuerza".
Por su parte, otro delegado, Néstor Marcolín, señaló varias horas antes del operativo de desalojo, también a esta agencia, que "a nosotros, que somos los principales perjudicados, nadie nos llamó para negociar: sigue el lock out patronal, porque no nos dejan salir a prestar servicio".
Marcolín precisó que "a los trabajadores no nos llamaron a participar de las discusiones. Fue un acuerdo que firmó la empresa con la UTA en el ministerio de Trabajo".
Los trabajadores se mantuvieron el lunes en las tres cabeceras de la línea que une Constitución con la zona norte del conurbano bonaerense y aseguraron que la empresa no les permitió sacar las unidades a la calle porque los choferes se niegan a cobrar boleto como medida de protesta.
Esteban Simonetta, otro de los delegados, advirtió que la empresa "sacó unas pocas unidades a la calle con el apoyo de barras de River y de Chicago".
"Están buscando romper la huelga", sostuvo en declaraciones radiales.
En tanto, el presidente de la empresa Micro Omnibus Norte SA (Monsa), Marcelo Pasciuto, dijo a que "desde la cabecera de Ingeniero Maschwitz han salido algunos coches hoy a la mañana, pero la de Constitución está tomada por los delegados".
Pasciuto aseguró que la empresa "ya perdió 8 millones de pesos" por la medida de fuerza y responsabilizó por la continuidad del conflicto al cuerpo de delegados, a quienes definió como "50 delincuentes o locos que están haciendo este paro".
"Hay un principio de acuerdo con los trabajadores desde el sábado a la noche. Los 48 despedidos fueron reincorporados e incluso ayer algunos de ellos trabajaron. Pero los sindicalistas no acatan la conciliación obligatoria", afirmó.
"Están todos los trabajadores incorporados entonces no lo entiendo. Hay un capricho, quieren algo que es ilógico", añadió.
El sábado el jefe de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, dijo que se logró un principio de acuerdo con la empresa Monsa, al acceder a la reincorporación de los trabajadores despedidos.
El conflicto entre esa empresa y los choferes comenzó el 25 de junio, cuando los trabajadores dejaron de cobrar pasaje en repudio al despido de uno de los trabajadores, tras lo cual la compañía echó a otro grupo de trabajadores.
La línea 60 transporta a unos 250 mil pasajeros por día, entre Constitución y los partidos bonaerenses de Tigre y Escobar.
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