Los tres recapturados viven con extrema vigilancia y aislados, sólo tienen permitida la visita de familiares y abogados.

Después de la fuga y recaptura, los tres procesados por el Triple Crimen de la efedrina pasan sus días en la Unidad 1 del Servicio Penitenciario Federal (SPF), la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza.

Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci son monitoreados las 24 horas. No pueden hablar entre ellos y están sometidos a estrictas medidas de seguridad, para evitar que se escapen de nuevo.

Los condenados reciben dos veces por semana, durante 60 minutos, la visita de familiares y los encuentros con sus abogados, se dan a diario y duran mucho más de una hora.

Hace unas semanas Martín Lanatta se quejó de la comida porque es escasa y fue atendido en el hospital del penal, además fuentes de investigación aseguraron que es el que está más entero de los tres recapturados. Según los estudios psicológicos hechos, tiene personalidad psicopática y no refleja lo que piensa. Habla lo estrictamente necesario con el personal".

Los tres detenido cada vez que salen o entran a las celdas son requisados por agentes penitenciarios, sus celdas tienen cámara de seguridad en su interior, además de una custodia especial a cargo de agentes elegidos especialmente para esta tarea por Asuntos Internos del SPF.

Además están 23 horas dentro de la celda y sólo tienen una de recreo en la que pueden bañarse o hablar por teléfono.

La cárcel de Ezeiza tiene seis unidades residenciales o módulos con pabellones. Martín Lanatta está alojado en la Unidad Residencial III, con una capacidad para 348 internos con seis pabellones de alojamiento celular de 50 celdas cada uno y cuatro pabellones de alojamiento celular de 12 celdas cada uno. Todas las celdas son individuales.

Mientras que, Cristian Lanatta está en la Unidad Residencial IV. En su pabellón hay otros siete internos. Él también recibió la visita de su madre. En cambio, Schillaci, está alojado en Unidad Residencial de ingreso, selección y trasladado en un pabellón donde hay otras cinco celdas ocupadas.

Los tres recapturados sólo salen de sus celdas una hora al día, de forma individual. No tienen contacto con otros reclusos. "Van a un patio de cemento de 10 por seis metros. Durante esos 60 minutos, Cristian Lanatta y Schillaci aprovechan para hacer ejercicios físicos", dijeron las fuentes.