"No tengo dudas de que el 2016 será mi año". Santiago Muñiz no se pone el cassette. El mejor surfista argentino de la actualidad se tiene fe de cara a lo que viene, y no tiene miedo de expresarlo.

El marplatense siente que llegó su momento, que en esta temporada va a ascender al Championship Tour (CT), la elite en la que compiten los 34 mejores, la NBA del surf que todos buscan alcanzar. "Cada año he estado más cerca y creo que en este 2016 se ve va a dar", dice el representante de Quicksilver tras entrenarse a full durante en enero y febrero en Mar del Plata.

Santi Muñiz

Ahora está en Australia, donde comenzará su temporada con dos torneos, el primero en Merewheter Beach (Newcastle) desde el domingo y el otro en Manly Beach (Sydney) desde el 29.

"Comienzo el año con muchas ilusiones. Son grandes pero a la vez reales, objetivos que siento que puedo alcanzar. Estoy muy ansioso de que comience la primera fecha. Me siento muy bien entrenado desde lo físico y con un nuevo equipamiento de tablas que me ayudará en el agua", cuenta Santi, quien se tiene fe en Australia.

"Me encantan estos dos torneos, tienen una ola que me va bien, porque es muy parecida a las nuestras por su fondo de arena. Estoy acostumbrado y no necesito días de adaptación. Además siempre me ha ido bien. Ojalá pueda arrancar el año con buenos resultados para sumar confianza en búsqueda del sueño
", analiza.

Durante estos años, Santi se despegó del resto de los argentinos y es el único que compite en los torneos top. "Ser el argentino que más cerca está me motiva, tiene otro sabor. Quiero ser el primero en llegar a la elite y sé que lo voy a lograr. Quiero hacer historia", dice quien viene de terminar 51º en el ranking QS (en el 2014 cerró 52º, en el 2013 fue 102º y en el 2012 arribó en el 139º puesto) y sabe que necesita un salto de calidad más para meterse entre los 12/14 que ascienden cada temporada al CT.

"Este año no llegué a la elite, pero no lo sentí como una frustración. Fue una prueba que me demostró que es posible y me dejó claro qué detalles necesito pulir", explica quien es un obsesivo del entrenamiento y el profesionalismo.

"Siento que estoy surfeando cada día mejor, que el entrenamiento que hago dentro y fuera del agua se ve reflejado. Sólo faltan cositas pequeñas para que los objetivos se alcancen. No tengo dudas de que con dedicación, disciplina y sacrificio lo voy a conseguir",
asegura a los 23 años.

Consultado sobre sus falencias y los errores que le costaron no llegar a la elite, el surfista se sincera: "Cometí algunos errores pequeños en torneos importantes. Tiene que ver, por ejemplo, con no apurarse en momentos clave de la competencia, a veces uno arriesga en una ola que no conviene. Debo adquirir ese oficio, pero sé que no llega de un día para el otro. Pero estoy convencido de es una cuestión de tiempo. Y que este 2016 será mi año".