En una jornada que tuvo momentos de tensión y una suspensión del operativo que se sostuvo durante varias horas por pedidos de un fiscal, efectivos de la Policía Bonaerense desalojaron a las cerca de 2.000 personas que vivían en el lugar.
Cerca de 2.000 personas que vivían en un predio tomado desde octubre pasado en la localidad de Libertad, en el partido de Merlo, fueron desalojadas hoy por efectivos de la Policía Bonaerense, durante un procedimiento que tuvo momentos de tensión y una suspensión durante varias horas por pedido de un fiscal.

El operativo se inició alrededor de las 4:00 de la madrugada de este jueves, cuando unos 1.200 agentes cercaron el predio ubicado al costado de la ruta 1003.

Por la tarde, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, recorrió junto el jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, comisario general Pablo Bressi, los predios que se encontraban tomados en Merlo, donde supervisó el operativo que efectivos de la fuerza desplegaron en el lugar.

El funcionario se reunió con trabajadores sociales para tratar de encontrar la mejor salida al conflicto, a la vez que felicitó a los que actuaron en la recuperación pacífica de los terrenos.

El intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, explicó que "no hubo negociación previa, sino una decisión judicial frente a una presentación de los titulares de la tierra".

"La información que tenemos es que todo fue absolutamente pacífico, hemos hablado con ocupantes y organizaciones y a todos se les explicó que la posición nuestra es no avalar ninguna toma", indicó.

El desalojo se llevó adelante con efectivos que les pedían a los ocupantes que en forma voluntaria abandonaran las casillas improvisadas como precarios hogares, aunque también participaron topadoras.

Hubo momentos de tensión con la quema de algunas casillas, según los ocupantes provocadas por vecinos de la zona.

"Entraron con las topadoras y volaron todo. Dijeron que creció la delincuencia en la zona, pero los narcos tuvieron zona liberada y sufrimos la violencia de ellos", dijo uno de los ocupantes.

Alrededor de las 10:00, la toma se suspendió por un pedido del fiscal Fernando Capello, quien interviene en la causa, y solicitó a los vecinos que permanecieran en sus casas para ser censados.

Poco después del mediodía, un grupo reducido de personas se oponía a dejar el predio, mientras otros desmantelaban sus viviendas.

El Juzgado de Garantías Nº 4 había firmado una resolución en la que exhortaba a las autoridades a suspender cualquier intento de desalojo por el plazo de 180 días, pero el propio tribunal dio marcha atrás y autorizó el procedimiento.

Sobre el desalojo, el intendente Méndez explicó la intención de "recuperar el orden y la tranquilidad en ese barrio, además de trabajar intensamente en la planificación habitacional de quienes fueron desocupados".

"Evaluaremos la posibilidad de urbanizar una fracción del predio. En la denuncia que hice el 22 de octubre, expresé que se usó la necesidad de los vecinos con especulación política y que ahí se coló encima la delincuencia", agregó.

El pasado fin de semana, dos bandas que se disputaban el poderío en la inmensa toma de terrenos del predio se enfrentaron a balazos. Allí murió un niño que jugaba cerca y quedó en medio del tiroteo. El episodio y las denuncias de los vecinos sobre la intención de grupos narcos de instalar "cocinas de droga" en el predio precipitaron la decisión de ordenar el operativo de desalojo.