Aunque en su gobierno interino militantes sociales fueron asesinados a manos de la policía, ahora prometió "hacer todo lo posible para calmar el odio que hay en la Argentina", Aseguró que el propio Papa lo consideró capaz de ayudar a evitar una situación de violencia.
El ex presidente interino, Eduardo Duhalde, aseguró este jueves que en su encuentro con el papa Francisco el sumo Pontífice le transmitió su preocupación por el futuro del país y un eventual incremento de la violencia política.

En declaraciones radiales, Duhalde aseguró que "Francisco está preocupado por el odio que hay en el país" y que le admitió tener "una visión de sangre en Argentina". En ese sentido, y siempre según relató el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, Francisco consideró que Duhalde "podía ayudar" a evitar esta situación.

"Hay que bajar los decibeles de ambos lados" aseguró Duhalde y advirtió que "en momentos de crisis hay que tener mucho cuidado. De las crisis no se sale desde posiciones aisladas, se sale con diálogo".

Duhalde, quien vio frustradas sus intenciones de candidatearse en 2003 tras la violenta represión contra piqueteros en el puente Pueyrredón en la que fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a manos de la policía bonaerense que él había manejado años antes, prometió ahora "hacer todo lo posible para calmar el odio que hay en Argentina".

"Quiero ayudar sin aparecer, no quiero ocupar ningún cargo pero sí aportar con mi experiencia" siguió y reclamó que "en momentos de crisis hay que pensar en los que están peor".

Duhalde evitó pronunciarse sobre el proyecto de ley antidespidos que tuvo media sanción el miércoles pasado en el Senado y que será girado ahora a Diputados para su tratamiento pero admitió que "la situación económica es crítica, al igual que en todo el continente".