Jugaban a ser sicarios y terminaron siéndolo en la vida real. Durante la tarde del último martes, tres adolecentes cometieron el doble crimen al cercenar con una sierra y un hacha a una mujer de 39 años de edad y a su hija, de 14, que quedaron tendidas en la cocina de una casa ubicada en la colonia mexicana de San Miguel Teotongo.
Para cometer el doble asesinato, los adolescentes de 17, 16 y 13 años planearon con anticipación el crimen, por lo que dibujaron los planos de la vivienda y esperaron el momento justo en que ambas mujeres estuvieran solas para asesinarlas con instrumentos que encontraron en la cocina, según diario El Universal.

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La Procuraduría capitalina dio a conocer el jueves la detención de los tres jóvenes como los autores materiales e intelectuales de este homcidio que fue planeado con mucha anticipación, ya que en la casa del mayor encontraron una maqueta con plastilina en la que se ubicaban perfectamente los cuartos y en ella se definieron cómo quedarían cada uno de los cuerpos.

El joven, de 17 años, vivía en frente de la casa de sus víctimas, que eran propietarias de un taller, según El Universal. Conocía perfectamente sus movimientos y las actividades que realizaban, mientras que los de 16 y 13 son hermanos, vivían en el Municipio de Los Reyes La Paz, en el Estado de México.

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Cerca de 17.05, los tres ingresaron -el 3 de mayo- a la casa y atacaron a la madre e hija que se encontraban en la cocina. Con cubetas de hielo trataron de tapar la sangre pero fueron sorprendidos por los vecinos del lugar, quienes le preguntaron al mayor de ellos qué estaban haciendo. La respuesta fue que se habían machado con pintura al realizar un trabajo escolar.

El padre y esposo de las víctimas fue quien encontró los cuerpos y llamó a los médicos para pedir ayuda, quien certificaron el deceso de la mujer, mientras que la adolescente se encontraba con vida. Al final murió en el Hospital General de Iztapalapa.


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Sobre el joven que orquestó la ejecución, dicen que se robó 20 mil pesos. En los primeros interrogatorios dijo que cometió el doble crimen para quedarse con la casa. Nunca mostró algún signos de arrepentimiento.

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