Te despertás y lo primero que hacés es agarrar el celular. Mirás los mensajes que te mandaron en WhatsApp, si hay alguna novedad en Twitter o Facebook y recién después de eso estás dispuesto a levantarte y arrancar con tu día. ¿No será mucho?
Algunas personas consideran que sí y para escaparse de esa dependencia al celular lo que hacen es comprarse los viejos celulares con tapita en los que no hay posibilidad de instalar ni WhatsApp ni ningún tipo de aplicación y para lo único que sirven es para enviar mensajes y recibir llamadas.

Incluso empresarios como Warren Buffett, Danny Groner, de Shutterstock o el magnate Stephen Schwarzman son algunas de las personas que decidieron dejar el iPhone atrás y pasarse al celular retro.

"Me preocupa que pueda quemarme. Me paso 13 o 14 horas al día frente a una pantalla. Eso es suficiente. No tienen que ser 17 horas", dijo Groner.

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"El aumento en el uso de los teléfonos plegables es una reacción a la sensación de que uno está subordinado a los teléfonos inteligentes. La adopción de un teléfono plegable es una declaración audaz de que uno tiene el control", opina el abogado y especialista en ética de la tecnología David Ryan Polgar, según informa El Día.

Otro gran ejemplo es la directora de recursos humanos de la compañía Accenture, Ellyn Shook, quien decidió también dejar atrás la computadora de bolsillo a la que le llegan mails, reproduce música, saca fotos en alta calidad y filma a 1080p para pasarse a una que solo envía mensajes de texto y puede hacer llamadas.