El magistrado también amplió desde los 100 millones hasta los 800 millones pesos los embargos contra los procesados. Casanello investiga su participación en el presunto lavado de 208 millones de pesos a través de una triangulación entre SGI Argentina, Helvetic Services Group y la constructora Austral.
El juez federal Sebastián Casanello amplió este miércoles el procesamiento del empresario Lázaro Baez en la causa en la que ya está detenido y en prisión preventiva por maniobras de lavado de dinero. También procesó al hijo de Lázaro, Martín Baez y amplió los embargos hasta 800 millones de pesos. Ademas procesó al abogado Jorge Chueco, quien continuará en la cárcel.

En tanto, el juez requirió a Suiza la extradición de Néstor Ramos, accionista y representante legal de la empresa "Helvetic Service Group". En este tramo del caso se investiga el ingreso al país de 33 millones de dólares vía bonos a traves de Helvetic.

El nuevo procesamiento es por su participación en el presunto lavado de 208 millones de pesos que ingresaron a Austral Construcción a través de 9 cheques de la financiera suiza Helvetic Service Group, la compradora de la financiera SGI, conocida como La Rosadita.

Helvetic fue, según afirmó públicamente el fiscal Guillermo Marijuán, "la 'pantalla sostén' de numerosas actividades" vinculadas con este caso y el canal por el que se "movilizaron millonarias sumas de dinero".

Se investiga en esta maniobra la "autocompra o auto venta de títulos de deuda pública por parte de la financiera Helvetic Service Group" que fueron "insertados en el mercado local a partir de su depósito en una cuenta bancaria de Austral Construcciones S.A. en el Banco de la Nación Argentina, a través de nueve cheques por un total de 208.840.876 de pesos, endosados por Jorge Chueco".

Al ser indagado, Lázaro Báez negó ser el dueño de Helvetic Services Group, aunque admitió que Austral Construcciones SA, recibió un préstamo de casi 209 millones de peso de esa firma suiza para "participar en la construcción de las represas de Santa Cruz".

La maniobra, según el fallo de Casanello, era una triangulación para "transferencias de dinero procedente de fuentes ilícitas desde SGI Argentina a Helvetic Services Group SA" mediante la adquisición de bonos públicos que se transferían en dólares a Suiza y regresarían "al país para reingresar al patrimonio de Austral".

Por su parte, Chueco era abogado de Lázaro Báez y apoderado de Helvetic Service Group SA. El arrepentido Leonardo Fariña lo mencionó y lo describió como una persona que tuvo un "rol importante" en el armado legal de la operatoria que investiga el juez Casanello en la causa.

El 18 de abril pasado, Casanello procesó con prisión preventiva a Báez y a su contador, Daniel Pérez Gadín, y dictó procesamientos para el resto de los imputados: los hijos de ambos, Martin Báez y Sebastian Pérez Gadín, el asesor Fabián Rossi, el presidente de la SGI (La Rosadita) Cesar Fernández y el titular de Top Air, Walter Zanzot. Los acusó a todos por el lavado de al menos 5.100.000 dólares.

En el primer procesamiento de Báez, el juez lo había embargado en 100 millones de pesos, congeló sus cuentas y mandó a tasar sus propiedades: 42 inmuebles que fueron identificados en aquel momento por la Justicia.