El mediocampista argentino de San Pablo, Ricardo Centurión, está a un paso de convertirse en refuerzo de Boca, club al que llegaría a préstamo y con opción de compra.
Por otra parte, Boca concentró todo su esfuerzo para conseguir a Agustín Marchesín, el arquero que pretende el entrenador Guillermo Barros Schelotto, una negociación complicada pero que va a continuar.

Lo de Centurión pudo haberse ya resuelto pero se demoró por la intervención de Racing, que debe recibir un treinta por ciento si se formaliza la transferencia. De acuerdo con lo que en su momento convinieron San Pablo y Racing, el pase definitivo debe hacerse sobre una cifra no inferior a los cuatro millones de dólares, pero el club argentino no tiene poder de decisión sobre el destino del jugador.

Con Centurión se podría cubrir la plaza de extremo izquierdo, una de las que se pretende reforzar y la predisposición de San Pablo para cederlo facilitó el avance de las gestiones.

En cuanto a Marchesín, Boca presentó una primera oferta formal, la cual fue rechazada por Santos Laguna y ahora se analiza una nueva propuesta, la cual podría incluir la cesión de un jugador.

El club argentino va a estirarse todo lo posible para conseguir al arquero, cuenta con el dinero ingresado por la reciente transferencia de Nicolás Lodeiro y se especula con ingresar más si se concreta el pase de Pablo Pérez a Independiente.

El tema está vinculado con la demora en acordar la rescisión de contrato con Agustín Orion, ya que la pretensión de Boca es aguardar hasta conseguir otro arquero pero la salida del jugador es irreversible por decisión propia.

Por otra parte, Boca continúa interesado en un volante central y las tratativas están enfocadas en tres candidatos colombianos: Wilmar Barrios (Deportes Tolima, 22 años), Sebastián Pérez (Atlético Nacional, 23) y Gustavo Cuellar (Flamengo, 23), en ese orden de prioridades.