El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, reconoció que el faltante se deberá a una decisión empresarial de producir más queso debido a su mejor rentabilidad. Negó que el Estado posea instrumentos para mediar y así garantizar el suministro del producto lácteo.
El ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, admitió este lunes que en las próximas semanas "va a faltar manteca" en las góndolas. Aunque el faltante experimentado días atrás fue explicado por las autoridades por cuestiones climáticas que habrían impedido el normal abastecimiento de los insumos para la fabricación de manteca, el Gobierno admitió ahora que la producción se verá afectada por una decisión empresarial sobre la que "nada puede hacer".

"Al sector tambero lo que le ha pasado es que en los momentos de buenos precios el gobierno anterior se quedó con la plata. Si la tonelada de leche en polvo valía 5 mil dólares el gobierno le daba 2.500 al tambero y se quedaba con 2.500. Esos 2.500 también se los debería haber quedado el productor para superar esta etapa difícil" aseguró Buryaile en diálogo con Radio UNO.

Y siguió: "Hoy ante inclemencias climáticas y cuestiones vinculada con los precios internacionales, el productor tambero está complicado y nosotros no podemos hacer que les cierren los números a costa de poner plata que no tenemos".

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Buryaile explicó además que "la falta de manteca es una cuestión de decisión del que produce. Se produce menos leche y se produce más queso y la manteca es un subproducto de la leche fluida. ¿Cómo podríamos mediar nosotros? El Estado cuando tiene se encuentra con un punto en que puede hacerlo y otro en que no. Hay decisiones empresariales que dicen, 'vamos a hacer queso porque me permite mantener un margen de rentabilidad mayor que la manteca'. Yo como Estado no puedo meterme ahí en el medio".

El ministro explicó además que mantuvo la semana pasada reuniones con representantes de los supermercados para analizar su nivel de participación en la cadena de valor y anticipó que en los próximos días se reunirá con sindicatos y otros sectores clave en la producción láctea. Anticipó además que analizan flexibilizar créditos y abrir mercados internacionales. "Otra cosa no podemos hacer" sentenció.