Las puertas del santuario de Liniers fueron abiertas a la hora cero de este domingo por el monseñor Juan Carlos Ares, quien tras impartir la bendición dio paso a los devotos. La misa central fue al mediodía y estuvo presidida por el cardenal Mario Poli.
Grupos de devotos se sumaban este sábado a las filas integradas por quienes aspiran a ingresar mañana al santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers, uno de cuyos responsables, el párroco Roberto Quiroga, advirtió que "todos sabemos lo difícil que está conseguir un trabajo" en Argentina.

Según Tendencias Económicas, en los primeros cinco meses del año los trabajadores despedidos, tanto del sector público como el privado, fueron 154.570. "La mayor parte correspondió al ámbito privado, lo que afectó principalmente al gremio de la construcción y, en menor medida, a la metalurgia y a la prensa, entre otras", indicó el relevamiento de la consultora.

"Tendría que ser normal decir: 'voy a buscar un laburo y lo tengo, ¿no?'", reflexionó el sacerdote, poco antes de que los primeros peregrinos, desde la cero hora del domingo, entren a la iglesia para elevar sus plegarias y emocionarse frente al santo de la Providencia.
Quiroga destacó que "mucha gente viene a agradecer el trabajo que tiene y otra mucha viene a pedir un trabajo digno para poder llevar, como dice Francisco, el pan con dignidad a la mesa".

Días después de que el Papa advirtiera que en el país el desempleo "está significativamente alto", el párroco apoyó la marcha convocada para mañana por organizaciones sociales, políticas y sindicales que, desde las inmediaciones del templo de San Cayetano, caminarán hacia la Plaza de Mayo para reclamar al Gobierno mayores posibilidades de empleo y medidas contra la inflación y la suba de tarifas.
"Con toda buena voluntad han hecho coincidir estos grupos y movimientos sociales" esa movilización con la fecha de la celebración del patrono del trabajo, subrayó Quiroga en declaraciones radiales.
Y añadió: "Me parece bárbaro que partan de un lugar muy especial hacia la también emblemática Plaza de Mayo a pedir lo que corresponde, lo que es justo, lo que es necesario, lo que todos aspiramos: tener un trabajo; me parece bueno y acertado".
Fuentes de la organización informaron a la agencia DyN que unos 50 jóvenes de los movimientos populares ingresarán al templo alrededor de las 9 para recibir una bendición antes de iniciar la marcha.
Si bien habló del "entusiasmo y el ambiente festivo" de la gente que desde hace semanas viene acercándose al santuario de Liniers a la espera de ingresar mañana, Quiroga hizo un diagnóstico de la situación laboral en el país al alertar que "todos sabemos, y acá no entra para nada la ideología, lo difícil que está conseguir un trabajo".
"Lo que uno nota es que hay muchas ganas (de los fieles): los que tienen trabajo vienen a agradecerlo. Porque si bien es un derecho inalienable, sabemos muy bien que en todo momento, no de ahora, sino de siempre, conseguir trabajo en la Argentina es muy fuerte", insistió.
En carpas o con sillas en la calle, fieles de San Cayetano aguardaban en las cercanías de templo para participar de la fiesta religiosa del patrono del trabajo, el 7 de agosto.
Las puertas del santuario de Liniers, como es tradición en la Iglesia, serán abiertas a la hora cero del domingo por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Juan Carlos Ares, quien tras impartir la bendición dará paso a los devotos y presidirá la primera misa.
A partir de las 4 y hasta las 11 se oficiarán misas a cada hora, y entre las 13 y las 23 cada dos, desde el altar levantado sobre la calle Cuzco. La misa central, a las 11, será presidida por el cardenal Mario Poli.
El sacerdote Quiroga pidió que la gente que así lo desee se acerque a las puertas de la icónica iglesia porque allí, dijo, recibirá "un mate cocido caliente y su pancito".
"El Santo Padre, en su gira por América Latina, (demostró) que tiene una gran esperanza en que las bases del pueblo, las corrientes sociales emerjan, tengan voz y también sean acompañados por la Iglesia. La Iglesia siempre va a acompañar los reclamos lógicos y justos del pueblo", remarcó.