Un bar en Recoleta resultó ser la pantalla de un aceitado sistema que escondía la trata de personas. Las chicas eran contratadas como camareras, pero no tardaban en llegar las propuestas sexuales.
El principal implicado responde al apodo de "El Griego" y ya está siendo procesado por la Justicia, al igual que su mujer, quien estaba al tanto de la maniobra.

Según pudieron informar la denunciante y su mamá, quienes blanquearon la situación tras dos años, esta persona cooptaba a sus víctimas ofreciéndoles trabajo de mozas, pero luego les proponía ganar más plata, a partir de ofrecer servicios sexuales. "Te voy a buscar chicos lindos", les decía.

El lugar funcionaba hasta hace unos días bajo el nombre de Stavros, aunque fuentes que investigan el caso precisaron que en los últimos años este fue cambiando varias veces de razón social.

El lugar permanece clausurado
, aunque esto ya había ocurrido veces anteriores, y había sido reabierto al poco tiempo.

BAR COMO PROSTÍBULO