Una familia porteña necesitó en julio un ingreso de $12.979 para no caer debajo de la línea de la pobreza, un 25,8% más de lo que requería en enero, informó la Oficina de Estadística del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, ese mismo núcleo familiar, integrado por dos adultos propietarios de vivienda, junto a dos niños de 6 y 9 años, necesitó de $6.524 para asegurarse el alimento mínimo, y así no caer en la línea de Indigencia, cifra que representó un aumento del 24,5% respecto a enero, cuando comenzó la medición.

La Oficina de Estadística también difundió las estimaciones para una pareja de 25 años, sin hijos, y no propietarios de viviendas, la cual requirió de $9.143 para no caer en la línea de la pobreza, un 26,6% más que en enero, y de $3.957 para asegurarse un mínimo de alimento, con un aumento del 22,4%.

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La difusión de estas cifras, y su variación, toma mayor sentido un mes antes de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) vuelva a difundir el precio de la Canasta Básica Total, y la Alimentaria, las que marcan los niveles por debajo de los cuales se cae en los índices de Pobreza e Indigencia a nivel nacional.

En abril de este año, el Observatorio de la Deuda Social que depende de la Universidad Católica Argentina, informó que la pobreza afectó a fines del año pasado al 29 % de los argentinos y estimaron que las medidas adoptadas por el gobierno de Mauricio Macri, que generaron un aumento en los precios de los alimentos, habían hecho subir esa cifra hasta el 34,5%.

En tanto, el CEPA, constituido por economistas y politólogos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), indicó que la pobreza en los 24 partidos del GBA llegó en junio último al 36,31% de la población, por encima del 29,23% medido por este mismo centro de estudios en enero de este año, que a su vez había superado el 19,82% registrado en noviembre de 2015.