"Pagamos un alto costo político pero ganamos la batalla de fondo", dijeron desde la Casa Rosada minutos después de que la Corte Suprema le bajara el pulgar al fuerte aumento de gas y luz que impulsó el gobierno de Macri.

Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que congeló la aplicación del tarifazo para clientes residenciales, la sensación en el gobierno nacional fue agridulce. Por un lado, entienden que se ratifica la potestad de fijar tarifas y se preserva la caja del Tesoro Nacional pero por otro, la Justicia prolongó el debate que Mauricio Macri quería dar por cerrado, al menos, hasta que se celebren las audiencias públicas.

El máximo tribunal dejó sin efecto las Resoluciones del Ministerio de Energía que aplicaban la suba de tarifas, con tope del 400 por ciento, para usuarios residenciales. Pero mantuvo el nuevo tope para las empresas, industrias y PYMEs que representan el 76 por ciento del consumo del gas natural.

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Según informa Ámbito Financiero, en Presidencia rescataron que el fallo que la Corte mantiene la tarifa social y también destacaron el bajo costo fiscal que tendrá para el gobierno la suspensión del tarifazo para clientes residenciales, que estimaban en unos 1000 millones de dólares.

El oficialismo apurará ahora la celebración de las audiencias públicas. El precio de la luz y gas se debatirán al mismo tiempo en esas jornadas y no por separado. La convocatoria llegaría en las próximas dos semanas. También activará un Acuerdo Energético Federal con la participación de los gobernadores de las provincias y los gremios del gas y la electricidad.