La niña apareció asustada, llorando y con las piernas cubiertas de sangre. El agresor abusó de ella, ante la presencia de su madre, después de comprársela a esta a cambio de una botella de vodka. El hombre fue detenido, aunque no admite haber cometido los hechos.

Una mujer de Rusia cedió sin remordimientos a su hija a un violador. Todo por conseguir una botella de vodka y alguna moneda. La pequeña, de 10 años, apareció asustada después de que el violador, de 23 años, hiciera con ella lo que quisiera, según informa el diario británico Mirror.

La madre demostró que para ella era más valiosa una botella de alcohol que su hija, de quien se desentendió. Una persona que pasaba por la calle encontró, cerca de donde habían sucedido los hechos, a la niña asustada, llorando y con las piernas cubiertas de sangre. La policía fue avisada de la situación de la menor que fue trasladada al hospital donde confirmaron que había sido violada.

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Tras una investigación, consiguieron dar con el agresor que fue detenido de inmediato, a pesar de que niega el abuso sexual. Él alegó haber 'comprado' a la niña por lo que podía hacer cualquier cosa con ella.

La madre, que estuvo en la misma habitación que su hija durante la violación, está pendiente de declarar, pero no se encuentra detenida. Sí se le ha retirado la custodia de su otro hijo, un chico de 12 años. Hay rumores que dicen que los vecinos golpearon a la madre al enterarse de lo sucedido.