Se trata de la Clínica del Niño y la Familia "Fábrica de Angelitos", una institución privada donde, según denuncian los familiares, ya se registraron las muertes evitables de una veintena de chiquitos.
La clínica está ubicada en calle Lamadrid 444 y según denuncian los padres, familiares y amigos de las víctimas, cuenta con la protección y el encubrimiento de sectores de poder, lo que impide que las muertes por negligencia, desidia o mala praxis, tengan responsables.

"Acá hubo 22 fallecidos, pero hay otros tantos chicos con mala praxis", contó Mariana Franco, madre de Julieta, una nena de tres años que murió en abril pasado, en comunicación telefónica con Radio 10.

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"Julieta ingresó el 6 de abril a la clínica, esa semana había ido al jardín y el miércoles la llevé a la clínica. La dejé en internación, y a partir de ahí empieza la pesadilla. Para el jueves al mediodía ella ya estaba en el cielo", detalló Mariana.

"Me dijeron que pida la historia clínica, me dijeron que tardaba 10 días, pedí que me la den antes, pedí la sangre también y tardan, hasta que dicen que la sangre de mi nena se descartó por error. Ahí empecé a darme cuenta de que me estaban ocultando algo", dijo la mujer en medio de la enumeración de irregularidades, a las que tras aparecer en los medios se sumaron las de otras muchas familias.

"Para el 27 de mayo recién me entregan los resultados, yo ahí salgo en la tele y es cuando varios padres empiezan a llamarme diciendo que les habían pasado cosas semejantes en muchas clínicas. Yo filtré partiocularmente las de la Clínica del Niño de Quilmes y comenzamos a unirnos", dejó saber.

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Según se pudo saber fue cuando los casos empezaron a hacerse públicos que las familias decidieron juntarse, organizarse e iniciar una lucha conjunta que incluyó varias manifestaciones y actos, en busca de un mismo objetivo: que la clínica cierre.

"Hicimos una volanteada en la peatonal de Quilmes y dos escraches en la puerta, también hicimos un mural en la fábrica abandonada y pintamos los nombres de nuestros hijos", comentó Franco, aunque alguien después borró la imagen.

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A fin de que "Fábrica de Angelitos" deje de funcionar, además de las presentaciones judiciales individuales, los familiares llevan adelante una causa conjunta: "Una abogada llevó el caso al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires", y en el lugar se hizo "una inspección el 3 de agosto". Sin embargo, "nunca mostraron los resultados y la clínica no está clausurada".

Entre las denuncias de los padres está que detrás de esta protección de la que goza el lugar, habría un funcionario local que tendría a uno de sus hijos trabajando en la institución. El primer caso registrado data del año 2000, y los padres se niegan a bajar los brazos, en busca de que el centro asistencial no sea escenario de ni una muerte más.