La algarabía por romper el "maleficio" y levantar por primera vez la Copa Davis en tierras croatas duró hasta altas horas de la madrugada para el equipo argentino, que festejó en Zagreb luego del quinto punto que sentenció la serie final.
Cerca de las cinco de la mañana, los jugadores, el capitán Daniel Orsanic y el resto de la delegación volvió al hotel para descansar antes de emprender el viaje de regreso a Argentina. Sin embargo, hubo algo que los interrumpió.

Desde la recepción del mismo llamaron a las habitaciones de Juan Martín Del Potro, Federico Delbonis y Leonardo Mayer (los tres tenistas que participaron de la serie) para avisar que la organización del certamen estaba presente para realizarles controles de sangre y orina para el control antidoping.

Molestos, a los jugadores no les quedó otra que acatar las órdenes de la Federación Internacional de Tenis y se sometieron a dichos exámenes llevada a cabo mediante una plataforma que depende de la Agencia Mundial Antidopaje (Wada).