Píparo demanda por más de $ 6,6 millones al Río

Sociedad

Estaba embarazada y fue víctima de una salidera en 2010 tras la cual perdió a su bebé.

Carolina Píparo, la mujer víctima de la salidera bancaria por la cual perdió su embarazo en junio de 2010, presentó una demanda de más de seis millones y medio de pesos contra el Banco Río Santander en concepto de indemnización por el daño causado, según informó el diario platense Diagonales.



El escrito tiene 35 fojas y en él la familia de Píparo reclama la suma de $6.668.000 como “reparación del daño por el ataque y la pérdida de su hijo”. El bebé, llamado Isidro, nació prematuro tras el ataque y falleció a los pocos días en el hospital San Roque de Gonnet.



La mujer reclama una reparación económica por la muerte del bebé, el dinero robado, la incapacidad física que sufre a causa del disparo que recibió, el daño estético, incapacidad psicológica, gastos de asistencia, gastos de sepelio y daño moral.



El Banco Río Santander fue acusado por Píparo de no colaborar con la investigación penal. "La conmoción pública que generó este hecho aberrante, la colaboración y solidaridad de toda la sociedad puesta al servicio de esclarecer el ilícito, no tuvo su correlato en la actitud asumida por las autoridades de la sucursal del Banco Santander Río, hoy demandada", establece el documento. 



Además, resalta la negativa del banco a facilitar las imágenes de las cámaras de seguridad. Fue el fiscal Marcelo Romero quien ordenó en ese momento el secuestro de las filmaciones y de los teléfonos celulares de los empleados.



En este sentido, en el escrito se acusa a la entidad: “Jamás sabremos si esta actitud renuente del Banco se trató de un acto negligente e irreflexivo o, por el contrario, y a juzgar por el contenido de dichas grabaciones, de un acto tendiente a ocultar la responsabilidad que a la entidad le cupo en el luctuoso episodio".



Piparo había apuntado a la cajera y tesorero de la sucursal de 7 y 42 de haberla "marcado". A metros de ella estaba Miguel Ángel "Pimienta" Silva, el "marcador" de la banda.



"La tranquilidad, facilidad e impunidad con la que Silva se manejó en el interior de la sucursal bancaria, no obstante lo burdo de su accionar, ante la inexplicable pasividad del personal de seguridad -que estaba conformado por un efectivo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en el bunker y un efectivo de la empresa de Seguridad Privada Prosegur en el salón-, constituye sin lugar a dudas una inexcusable violación al deber de cuidado", se establece en la demanda. 



Además, detalla: "A ello se le suma a la diabólica disposición de las cajas, que permitía que cualquier persona que ingresara a la sucursal pudiera tomar conocimiento de las operaciones que realizaban los clientes, incluso y fundamentalmente la extracción de dinero. De allí que la tildara de ‘diabólica’, puesto que es esa disposición junto con la ineptitud del personal de seguridad lo que permitió la génesis del hecho que termina finalmente con el asalto, los disparos, el despojo y lo que nadie jamás podrá reparar, la muerte de Isidro".



"La responsabilidad del Banco Santander Río S.A. está fundada en la omisión de la debida diligencia en la vigilancia en el interior de la sucursal, permitiendo que personas que merodean, sin realizar ningún tipo de operación en la entidad observen con absoluta facilidad el movimiento de caja con el objetivo de marcar clientes que retiren dinero. Resulta evidente que el resultado dañoso que motiva la presente no se habría producido si el Banco hubiera empleado la debida diligencia en la seguridad", concluyó Píparo.

El caso



Carolina Píparo fue golpeada y baleada en una salidera bancaria en 2010, momentos en que cursaba el último término de su embarazo y que perdió a su bebé después de nacido por las lesiones que le provocó el ataque.



El 20 de juliode 2010, Píparo, que estaba embarazada de 9 meses, fue víctima de una salidera bancaria cuando fue a retirar dinero junto a su madre de la sucursal del Banco Santander Río ubicado en 7 y 42 en La Plata.



Tras la diligencia, las dos mujeres regresaban a su casa  y en la puerta fueron interceptadas por dos delincuentes que bajaron de una moto, la golpearon y la balearon a pesar de haber robado el dinero.

La mujer fue sometida a una cesárea de urgencia en la que nació su bebé Isidro, que permaneció en grave estado durante siete días hasta que murió, mientras que su madre estuvo internada alrededor de un mes y estuvo varios días  inconciente.



A casi un año de haber perdido a su bebé, Píparo anunció estar nuevamente embarazada y tuvo una beba, Inés, en septiembre de 2011.

Tras el hecho, el Congreso de la Nación votó una ley de medidas de seguridad bancaria que se encuentra vigente.

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